Así celebramos el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérida" y el XV Aniversario de Andar, Soñar y Trasformar

El pasado viernes 18 de julio de 2025, la sede de UNIANDES se vistió de gala para celebrar el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérid...

lunes, 26 de abril de 2021

Una nueva mula para BIBLIOMULAS

Tal vez encontrar una sola razón a la profunda crisis educativa que vive Venezuela sea imposible. En el escenario de una crisis humanitaria compleja como la que vivimos, el cúmulo de circunstancias hace un todo muchas veces insoportable y el estallido es inevitable: violencia en el camino a la escuela, migración de profesores y familias, escasez de todo tipo, fallas eléctricas y muchas otras razones han convertido el hecho de aprender en un reto difícil de vivir y de entender que tiene especial incidencia en las comunidades pobres, rurales y de difícil ubicación geográfica.

Es una terrible desgracia pensar siquiera que Venezuela esté regresando a índices de analfabetismo superados hace más de 30 años; sin embargo, cada día es más posible encontrar niños en edad escolar que no saben leer ni escribir,  porque no han tenido acceso a la escuela.

No hay duda que, de todas, las secuelas que esta profunda crisis educativa dejará para el crecimiento del país y el fortalecimiento de su sociedad,  serán las más graves; por eso, es deber de la sociedad civil volcar su mirada a formas novedosas de llevar el aula a los rincones más apartados del país y darle a los niños la oportunidad de descubrir el mundo maravilloso de la educación.


LA IDEA DE CARIBANA

La organización de turismo responsable CARIBANA,  radicada en Mérida desde el año 2003,  en sus continuos desplazamientos por los páramos y pueblos más recónditos de la geografía andina venezolana detectó el germen de un problema que con el paso del tiempo se haría cada vez mayor,  hasta devenir en grave crisis; por eso, empezó a idear planes que le permitieran el desarrollo de un proyecto educativo,  que tuviera al mismo tiempo arraigo social y garantía de permanencia. Fue entonces cuando entró en contacto con la Universidad del Valle de Momboy, en el estado venezolano de Trujillo para darle forma a una versión “paramera” del proyecto Bibliomula,  ideado por ellos.

Es muy sencillo: se trata de equipar una mula con alforjas de libros, interesar a familias, maestros, niños y promotores de lectura y hacer que la mula recorra esos caminos escarpados a los que muchas veces no llega ningún otro sistema de enseñanza.

El año 2010 vio como una mula cargada de libros se convertía en mensajera de mundos interminables: los que se encuentran entre las páginas de un libro. CARIBANA hizo que la educación llegara a las más encumbradas montañas andinas, gracias a que las mulas solo necesitan un camino para recorrer, y los niños una mano amiga que les enseñe a descubrir el mundo.

PIEDRAS EN EL CAMINO

Tras once años de permanente trabajo en el que se han beneficiado comunidades de todos los pueblos cercanos a Mucuchíes en el páramo merideño, zonas altas del este de la ciudad de Mérida y los pueblos de la parroquia Jají al norte del estado en la Sierra de la Culata; el proyecto Bibliomulas ha sufrido un grave percance que amenaza su permanencia: fue despojado de su mula.


Para quienes no conocen la realidad actual de Venezuela, debe parecer imposible pensar que puedan robarse una mula; pero, sucede y tiene explicación: Es un apetecido animal de trabajo cuyos precios en el mercado negro de animales es bastante alto. Es probable que esta sea la razón por la que el pasado 17 de febrero, Morichala, la mula de Bibliomulas, desapareció de su establo sin dejar ningún rastro.

Tras una intensa campaña en la que se involucró un gran número de merideños amigos del proyecto, tuvimos que darla por desaparecida y quedarnos sin  la mitad de lo que somos.

HAY QUE SEGUIR ADELANTE

Ha transcurrido un par de meses y cada vez es más obvio que necesitamos una nueva mula. Las comunidades beneficiarias, los niños de las escuelas rurales y los maestros radicados en remotos caseríos a  los que no llega electricidad y mucho menos señal de telefonía o internet, solo tienen nuestra mula cargada de libros para continuar con su labor de enseñanza y aprendizaje,  y nosotros solo tenemos las alforjas cargadas de conocimiento para hacerlas llegar hasta donde ellos se encuentran.

Para solucionar el inconveniente de poner estas cosas juntas, estamos acudiendo a ti: necesitamos tu aporte para que,  entre todos, dotemos a Bibliomula nuevamente de su mula. Tenemos que recaudar dos mil dólares para comprar una mula nueva y costear los gastos de establo y cuidados.

Es el momento en que te sumes a una causa llena de significados: en estos tiempos de velocidad de la información, viajes a Marte, comunicación satelital y exquisiteces tecnológicas, hay niños en las montañas andinas que aguardan por la mula cargada de libros,  para continuar alimentando sueños que los convertirán mañana en doctores, artistas o astronautas.

 Eso lo es todo en la vida de muchos.

Contamos contigo.



domingo, 28 de marzo de 2021

OFICIALMENTE, LA LUDOTECA ES UN HECHO

El pasado miércoles 17 de  marzo, vivimos la oportunidad de reencontrarnos con la esencia de lo que somos. A pesar de todas las vicisitudes y malos días vividos, le pusimos formal cara a una buena noticia que, sobre todo, es un sueño largamente deseado, por el que trabajamos duramente: el miércoles pusimos en funcionamiento, con un sencillo acto lleno de rostros afectuosos y cercanos, la Ludoteca Gabriele Sanesi.

Descrita como un escenario propicio para que niños y adolescentes disfruten la aventura de imaginar, combinar, modificar, construir y re-crear, mediante prácticas lúdicas de animación que les permitan el acercamiento a libros, a la experimentación, a medios tecnológicos, al disfrute de juguetes y juegos que les favorezcan en aspectos cognoscitivos, emocionales y de interacción social; la ludoteca se concibe como un espacio organizado para el entretenimiento, abierto a la aventura de  aprender desde una postura divertida dirigida a bebes y a sus padres, niños y adolescentes.

El proyecto que ya es una realidad fue ideado para la realización de actividades que pretenden generar un sentido de intercambio e interacción entre grupos etarios, propiciar el  acercamiento a la palabra escrita, a la exploración del mundo de manera creativa, a despertar la fantasía, mediante el arte, la música, el apoyo en la ciencia y en el atractivo de la tecnología,  la aproximación orientada  a  juegos y  juguetes de diversos tipos y con diversidad de propósitos.


Le hemos puesto corazón y ganas, sobre todo después de habernos quedado sin el apoyo de Morichala, la mula que es la razón de ser de nuestra organización, pues comprendimos rápidamente que la ludoteca será seguramente un espacio que suplirá en buena medida lo que Morichala nos permitía y además, abrirá caminos para emprender tareas en otras áreas de fundamental importancia para nosotros.

-          Creemos en Bibliomulas porque así como en la infancia de mis padres, las mulas transportaban armas para la guerra, ahora transportan libros para que los niños aprendan a entender un mundo más humano y hagan la paz. Mi padre, Gabriele fue quien me enseño a leer, por eso estoy feliz de que la Ludoteca lleve su nombre

Quien así habla es Giacomo Sanesi, el principal promotor de este nuevo plan. Sanesi, amigo de Bibliomulas desde hace algunos años vino de visita hace algún tiempo y en esa visita hablamos por primera vez  de la ludoteca. Como él se entusiasmó con la idea, decidió convertir su boda que se realizaría pronto en Italia, en una gran fiesta de recolección de fondos para poder construir la ludoteca; pero, además, siendo obrero en el aeropuerto de Roma, Giacomo que también es escritor publicado, destina los ingresos que le producen sus libros al mantenimiento de este espacio de aprendizaje que lleva el nombre de su padre.

Fue una ocasión verdaderamente memorable en la que estuvimos acompañados por un puñado de nuestros amigos más cercanos, quienes aprovecharon para dirigir juegos, poner en práctica algunas de las actividades lúdicas que serán parte de nuestra cotidianidad y, lo más importante, desplegaron sus buenas vibras para que nuestro salón de juegos sea desde ahora el germen de desarrollo de planes más ambiciosos y niños mejor preparados para enfrentar los retos de estos tiempos.

Nosotros no podemos más que festejar y agradecer la cercana  presencia de colaboradores, amigos y beneficiarios del programa Bibliomulas Mérida, que ahora expande su radio de acción desde un espacio bonito y amable concebido para cosas buenas.

En una intervención desde su casa de Roma, Giacomo dijo algo que para nosotros resume motivos de mucho orgullo; por eso, queremos compartir sus palabras, pues sentimos que en estos tiempos tan complicados, una virtud principal del hombre y las instituciones es la honestidad:


-      Bibliomulas  es es un proyecto en el que se ve a donde va el dinero: todas las donaciones se ven, en cada libro, en cada juguete, en el color de las paredes y en todo niño que aprende divirtiéndose -

Cada vez aumentan más los motivos para una enorme gratitud. 


Inauguración Ludoteca Gabriele Sanesi, 17 marzo 2021

 En esta nueva entrada, vamos a compartir imágenes y videos de la 

Inauguración Ludoteca Gabriele Sanesi, 17 marzo 2021.

Pronto una entrada dedicada a contar el evento.

Acá pueden ver la mejores fotos que hemos seleccionado, realizadas por parte del camarógrafo Marcos Pollini (@marcshots_):

Imágenes de la Jornada



Y acá pueden apreciar unos videos:

Plegaria para el ascenso


Presentación Rosa Elena Acevedo, presidenta de Uniandes


Palabra de Giacomo Sanesi


Inauguración y corte de cinta


Palabras de Javier Guedez


Portal de Kuentonautica


Ritual Kuentonautica parte 2


Ritual y juego para afirmar positividad y buenos auspicios para la nueva ludoteca:
Piensa bonito, dilo bonito y hazlo bonito!


Gracias a todos por participar en esta aventura:

Un gracias particular a Naty, nuestra coordinadora del proyecto, que ha puesto alma y corazón en esta tarea y sueño!

Muchas gracias a Giacomo, su esposa Blue y sus maravillosos padres: Ahora Gabriele, de Roma, está presente entre los niños de Mérida !!!

Grazie mille a Giacomo, sua moglie Blue e i sui splendidi genitori:
Ora Gabriele, da Roma, é presente tra i bambini di Merida!!!











miércoles, 17 de marzo de 2021

PLEGARIA PARA EL ASCENSO

AUTORA: Emilia Márquez

Los sueños forman parte de la vida de las personas, y, la Ludoteca Gabriele Sanesi, hoy inicia un recorrido que sustenta las ilusiones de varias personas de cerca y de lejos, una propuesta que quiere ser ruta hacia la cumbre, usando palabras de los escaladores de las altas montañas.

Y en sintonía con este tema, hoy tomando las líneas de un libro titulado “Camino a la cumbre”, una suerte de bitácora escrita por Vicente Lecuna sobre el viaje de unos venezolanos temerarios y soñadores hacia el Everest, acompañados de los sherpas “gente del este” en el Himalaya, porteadores de la cumbre, queremos emular las plegarias del ascenso con estos alegóricos banderines dispuestos en este espacio para recibirles.  


Al iniciar la escalada, los excursionistas junto a los sherpas, realizan la puja, una ceremonia de bendición de la expedición para iniciar la subida de la montaña, se levanta entonces una construcción de piedra y sobre ella se monta un mástil al que se atan las cuerdas con banderas de oración, en la firme creencia, de que cuando el viento agita, se elevan las plegarias como voces a las montañas.

De este modo, hoy nuestro proyecto quiere emular con estos banderines multicolores, los mantras simbolizados en el ritual colorido, sonoro e impactante, de los sherpas al pie de la encumbrada montaña, abriendo este espacio a niños y jóvenes con el propósito de acogerlos como espíritus libres y creativos, en actividades de armonización y crecimiento que apoyen el ascenso a la cumbre de su vida. En su ondear nos abrimos al aire fresco, ponemos intenciones, esperanzas y anhelos de protección, así como desplegamos maneras de activar la creatividad, la productividad junto a la alegría de coloridos momentos futuros.

Desde las ideas expresadas por Michéle Petit, esta antropóloga de larga trayectoria en investigaciones sobre la lectura con lectores vulnerables, creemos, que un libro, un encuentro con un lector y nuevas prácticas lúdicas y estéticas, permitirán a  niños y jóvenes re-significar sus vidas, encontrando junto a un mediador la forma de conjugar experiencias y transformarlas,  hallando los motivos que les ayudarán a elevarse por encima de los aprietos y las desventuras para hacer tentativas novedosas y emprender caminos  hacia la cima.

Por eso y para nuestro futuro juntos, les invitamos a colocar junto a nuestras coloridas plegarias, aquellas que ustedes, seguidores y amigos, crean necesarias para que conectados con la conciencia profunda desde este espacio se haga posible crear rutas y posibilidades para hacer cumbre….  Gracias¡¡¡

jueves, 4 de marzo de 2021

GRATITUD IMPOSTERGABLE

Algunas veces, el  resultado de las historias no es el que uno quiere vivir. La vida es complicada y algunos eventos permiten lecturas desafortunadas y mensajes llenos de claves que son mejor no descifrar. Algo así sentimos en Bibliomulas: después de un par de semanas en los que no hemos dejado de buscarla, lamentamos mucho dar por terminada (y por infructuosa) la búsqueda de Morichala.

La razón fundamental es que estamos obligados a seguir adelante. No esperábamos vivir este mal rato y mucho menos en las actuales circunstancias; pero, es lo que ha ocurrido y no tiene mucho caso lamentarlo por más tiempo, aunque cada uno de nosotros elaborará su pérdida de la manera que mejor pueda. Bibliomulas no puede detenerse, tenemos un compromiso definitivamente firme con nuestras comunidades de aprendizaje y, por supuesto, con los niños de Mérida y tenemos, además, el honor de ser quizás, los únicos que aún persisten en la modalidad “equina” de promoción de lectura en Venezuela. De modo que,  nuestros proyectos siguen adelante, hasta que una nueva mula vuelva a completarnos.

Puestos a hacer balance de estos días difíciles, sin embargo;  encontramos razones importantes para sentirnos orgullosos: hemos podido darnos cuenta - una vez más -  del afecto que la ciudad profesa a nuestro proyecto y eso nos reconforta por la certeza de saber que algo estamos haciendo bien; a todos los amigos, a todos los vecinos, a todos los habitantes de El Rincón, Loma de la Virgen, El Caucho, Las Quebraditas, Lumonty, La Pedregosa, Los Curos, Loma de los Maitines y zonas aledañas, nuestro abrazo de gratitud y nuestro compromiso, nos brindaron un apoyo invaluable.


A todos los que por habitar esta ciudad que nos acoge se convierten en Merideños, muchas gracias, fue reconfortante ver como por todos los medios a su alcance, la gente de nuestra ciudad salió a buscar a Morichala con nosotros.  A los incontables amigos de Bibliomula, cuyas llamadas diarias y preocupación constante hizo más llevadero el camino a la mala noticia, gracias.

A los medios de comunicación, especialmente a nuestra emblemática Televisora Andina de Mérida, su director y buen amigo nuestro, el señor  Nelson Aguilera, la señora Danitza Suarez, El licenciado Jorge Villet, el señor William Lozada y todo su equipo técnico y humano, por haberse tomado la tarea para ellos y convertirla en noticia permanente.

También, por supuesto, a las emisoras de radio de la ciudad: Onda 105.3 FM,  Éxitos 100.9. Nuestra amiga Eva María Molina de 97.5 FM, la estación YVKM y todas las otras emisoras FM  del estado Mérida, quienes aún difunden noticias y contribuyen a formar conciencia sobre nuestro programa.

Buscar a Morichala no fue fácil, sabemos que lo hicimos en profundidad aunque sin resultados satisfactorios y que,  en esa tarea,  la mano amiga de diversas organizaciones fue fundamental: El Grupo de Rescate Halcón Andino, especialmente al señor Omar Peña,  y a  los integrantes de Defensa Civil quienes contribuyeron con su experiencia a armar equipos de búsqueda y acompañar voluntarios en la tarea. Los amigos de La Fundación Don Bosco; el señor Luis Enrique Dávila de La Cosecha de Los Andes y todos  los que suministraron refrigerios y apoyo logístico durante las jornadas de trabajo de rescate.

A los miembros de FUNDAEVENTOS por su tarea de captar voluntarios, a UNIANDES y todo su personal, en especial nuestra querida Rosa Elena Acevedo, por su permanente apoyo en tareas de difusión y a nuestros amigos de @liendoescribe quienes se anotaron en el esfuerzo de hacer saber lo que estábamos viviendo.

Dejamos de último, no porque sean poco importantes sino, al contrario, porque son el combustible diario,  a un grupo cercano de colaboradores y amigos incondicionales. Debemos nombrarlos aunque corramos el riesgo de dejar un nombre por fuera (si eso sucede pedimos disculpas muy sinceras y admitimos cierta torpeza a la luz de los días llenos de preocupación) pero, si insistimos en mencionarlos en contra de lo que aconseja el buen juicio, es porque destacaron en la cotidianidad: Pedro Boada, quien produjo y editó los videos que circularon, Emilia Márquez, cuya voz invitó a los merideños una y otra vez a encontrar a la mula, Alcira Ramírez cuyo apoyo para todo lo necesario fue tan efectivo y sincero como pudimos desearlo. Geanet Garcia, Thairy Moreno y Lenny Aldana cuyos espacios radiales estuvieron siempre a la orden de nuestro deseo de ponerle fin al mal rato.

Hemos hecho un sincero ejercicio de gratitud con el que cerramos este capítulo triste. Si Morichala aparece en algún rincón de esta ciudad llena de escondrijos y regresa a nuestra casa, podremos decir que merecemos un milagro; pero, si eso no ocurre como cabe suponer, siempre recordaremos que Mérida estuvo con nosotros y se hizo una voz junto a la nuestra.

Vendrán otros tiempos y otra mula. A Bibliomula no la detiene un revés que, aunque grande, puede superarse. Estamos seguros que en esta nueva etapa y ante los nuevos proyectos, tendremos la solidaridad y el apoyo de ustedes y muchas otras personas.

Gracias de corazón, Dios se los pague.

miércoles, 24 de febrero de 2021

¿Dónde estás Morichala?


El miércoles 17 de febrero,  el día se mostraba tan amable como todos. Los días de febrero suelen ser luminosos y frescos, llueve muy poco y los cielos brillantes de la ciudad se lucen. Nada nos hacía presagiar que nuestra vida sufriría tal cambio.

A media mañana, Ramón, nuestro amigo encargado de entenderse con Morichala, llamó a dar la mala noticia: la mula estaba desaparecida. Se había “escapado” de su lugar de descanso, un terreno en los predios de “El Rincón” por la zona de Los Próceres, en Mérida. Un lugar que conocemos como el hogar de Morichala. Temprano, como es su costumbre, Ramón había ido a visitarla, le llevó comida y estuvo un rato atendiéndola, como hace todos los días.

Hombre de costumbres inalterables, el cuidador sabe que atender a Morichala requiere tiempo y buenos hábitos, de modo que se apersonó a mediodía para comprobar su buen estado. No estaba. De algún modo, sin testigos y sin despertar sospecha alguna, la mula había emprendido camino. No sabemos y no se sabrá nunca posiblemente, si lo hizo sola o acompañada.

Las alarmas se encendieron en toda la ciudad. No solo porque tenemos muchos y muy queridos amigos en El Rincón,  que de inmediato ofrecieron su tiempo y sus buena voluntad para contribuir con la búsqueda, sino porque en muchos sentidos, Morichala es la esencia de Bibliomulas. Muchos planes se pueden emprender; existen toda una serie de alternativas para que el proyecto siga adelante sin percances, podemos volver   a la lectura y volveremos; pero, el extravío de la Mula, a esa hora del mediodía resultaba un anuncio aterrador.

Preocupados como los que más, y sin saber muy bien que hacer en esas primeras horas de estupor, nos dedicamos a recorrer las zonas cercanas. A decir verdad, creemos que no quedó espacio sin revisar en una búsqueda a la que se sumaron una buena cantidad de vecinos y amigos. El Rincón y la Avenida Los Próceres hasta La Pedregosa,  fueron literalmente peinadas por nosotros, en nuestra búsqueda angustiada.

El día terminó sin éxito. No tuvimos noticias y no sabíamos que podía haber sido de ella. Han transcurrido 7 días. Una semana ya sin saber nada de nuestra mula y es imposible dejar de pensar en lo que pudo haber ocurrido y evitar tejer hipótesis. ¿Fue robada? ¿De verdad desapareció? ¿Está perdida?

Son preguntas difíciles de responder; por definición, las mulas son animales muy “tercos”, animales apegados a sus costumbres y conocedores del camino por el que se mueven, de modo que es difícil creer que Morichala se haya “desvanecido” por si sola.  La lógica nos indica que en caso de haberse ido por voluntad propia, saliendo del terreno que considera su hogar, le habría sido fácil conseguir el camino de regreso y, por lo tanto, ya estaría de vuelta a estas horas. Quizás no tan rápido como lo hubiese hecho un perro; pero, ha tenido suficiente tiempo para volver, desandando sus pasos.

Obviamente la tristeza que nos produce desconocer su paradero se une a la nostalgia de los años convividos. De muchos modos, la razón de ser de nuestro proyecto educativo es la mula; de hecho, ella es el elemento diferenciador, el que nos permite movilizarnos y también,  el que nos permite llamar la atención de los escolares a quienes nos acercamos, muchachos que toman cada una de nuestras visitas con la emoción de un día feriado.

Por ellos, no queremos renunciar a la búsqueda. No aceptamos darla por perdida y seguir adelante de alguna forma que inventaremos para capotear este mal momento; al contrario, queremos pensar  -  y pensamos - que en algún sitio de esta ciudad llena de escondrijos,  habremos de toparnos con ella y reanudar nuestra vida como si nada hubiese ocurrido; por lo tanto, seguimos en pie de esperanza. Buscando y repasando caminos para traerla de regreso a casa con ayuda de sus muchos admiradores y amigos.



miércoles, 10 de febrero de 2021

¿POR QUÉ UNA LUDOTECA?

Originadas en 1934 en Estados Unidos de América, no fue sino hasta entrados los años 60 del siglo XX que el espacio conocido como Ludoteca,  comenzara a tener valor dentro de la sociedad a medida que fue considerado parte del proceso educativo de niños y jóvenes.

Se definen como “espacios para jugar” o también, “espacios para guardar juegos”, ya que su etimología así lo refiere: ludoteca se forma de la palabra ludus que en latín significa juego o juguete y el griego teke que significa caja o lugar para guardar algo; por lo tanto, tomando en consideración la definición que da el DRAE a la palabra, tenemos que una ludoteca es un  “Centro de recreo donde se guardan juegos y juguetes para su uso y préstamo”.

Si bien, conceptualmente,  esas definiciones se acercan mucho a la realidad, la verdad es que,  hoy por hoy,  el término refiere muchas otras cosas y se  convierte en una herramienta educativa, indispensable en la formación de  adultos motivados, activos, equilibrados, porque han recibido en su formación cultural infantil el derecho a jugar.

Ese derecho es uno de los puntos fundamentales cuando hablamos de los objetivos concretos de las ludotecas como espacios educativos. Ya no existe la discusión acerca de la importancia que tiene el juego en el desarrollo intelectual, psicomotor, socio afectivo y cognitivo de un niño. De modo que, el impulso al juego, consagrado dentro de los planes formativos que se ofrecen en la actualidad, requiere espacios  facilitadores del mismo.

Una tarea fundamental que cumplen,  es la facilitación de las relaciones sociales entre los niños,  ya que garantizan el ambiente distendido y la diversión a los usuarios. Tal ambiente, favorece la integración de niños marginados y/o con necesidades específicas. En este sentido, vale mucho la pena recordar valiosas experiencias llevadas a cabo en escuelas públicas europeas, que proponen espacios de juego (ludotecas) cuyo uso no está estipulado en un horario determinado,  sino que permanece disponible para el uso de estudiantes considerados “problemáticos” o con dificultades para su integración social y/o aprendizaje. La sustitución del ambiente formal de un  aula de clases,  por el menos rígido y distendido de un área de juegos -  debidamente dirigidos - logra la adecuación de estos alumnos “difíciles” al entorno escolar en un tiempo mucho menor.

La ludoteca compensa la carencia de espacios para el juego y ofrece programas lúdico-pedagógicos orientados a la prevención de problemas relevantes de la niñez en el entorno en que conviven;  en tiempos en los que el principio básico de la educación, habla de un todo que persigue la formación intelectual, física y de carácter de un niño,  de modo que pueda convertirse en un adulto integrado plenamente a la sociedad, con un aprendizaje racional en el uso de dispositivos electrónicos y juegos mecánico. La ludoteca,  de ese modo, crea un universo de posibilidades casi ilimitadas que deben aumentar a medida que la sociedad y los procesos de entendimiento de los modelos de práctica educativa evolucionan.

Para Bibliomulas Mérida, la puesta en funcionamiento de la Ludoteca Gabriele Sanesi, es un paso de especial trascendencia,  dada la función de investigación y contribución a los planes educativos que estos espacios ofrecen. Nosotros la consideramos el  terreno de pruebas más real que puede existir para todos los juegos,  juguetes y nuevas teorías y prácticas de enseñanza que en ella entren, con el atractivo adicional de haberse creado como un espacio comunitario que no está exclusivamente asociado a una escuela en particular,  sino que busca ofrecer sus espacios a cualquiera que lo requiera, facilitando el intercambio de conocimientos y ratos amenos entre niños y jóvenes de diferentes orígenes y formación.

Aunque ya está completamente instalada y en capacidad de prestar funcionamiento pleno, nuestra ludoteca espera por el inicio de clases presenciales para empezar a desarrollar sus muchos proyectos de desarrollo e integración a los planes educativos de las comunidades merideñas. Sinceramente, después del arduo trabajo que ha significado ponerla “a punto” apenas podemos esperar para tenerla llena de niños y jóvenes deseosos de aprender jugando.