Así celebramos el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérida" y el XV Aniversario de Andar, Soñar y Trasformar

El pasado viernes 18 de julio de 2025, la sede de UNIANDES se vistió de gala para celebrar el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérid...

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jueves, 25 de abril de 2024

CELEBRAR A CANELA EL DIA DEL LIBRO

 


Como hacemos cada 23 de abril, la celebración del día del libro ocupó nuestro tiempo en preparación; pero, tuvo un ingrediente adicional que nos llenó de alegría: nos reunimos con los niños beneficiarios del programa para escuchar sus ideas y sopesar lo que se les ocurría para celebrar esta fecha, que reviste especial importancia para todos nosotros, y en medio de esa “tormenta de ideas” que tuvimos sobre la fiesta del libro, uno de los chicos propuso hacerle un homenaje a la mula Canela.

La razón de su propuesta tuvo la simpleza de las cosas hermosas: Sin Canela, no habría libros que leer.

Volvamos atrás. Canela es el vehículo de nuestro programa de lectura; de modo que es absolutamente lógico pensar en ella como lo mas importante que tenemos; en otras palabras: sin Canela, Bibliomulas es otra cosa. Puede hablarse tal vez de otro formato, tal vez de otra manera de hacer las cosas, pero no puede hablarse de Bibliomulas.

Eso lo entendieron, en segundos, el grupo de niños que se benefician directamente de su galope, por eso terminamos felices aceptando la propuesta de celebrar el día del libro rindiendo homenaje a nuestra querida mula Canela.


Con esa idea en mente, preparamos actividades que se extendieran por un par de días, rodeando a Canela de cariño y enfatizando su prodigioso desempeño, en torno al libro, o en torno, mas bien, al uso del libro.

Aprovechamos entonces para dejarlos entrar al alma de Bibliomulas y la experiencia no pudo ser mas positiva: los niños se enteraron de donde ha salido todo lo que ellos conocen, no solamente la idea de transportar libros por las montañas a lomo de bestia, sino también el origen de la idea, las acciones para hacerla posible, las programaciones, el empeño por crecer más allá de los limites autoimpuestos y los cuidados de un animal de carga y trabajo.


Esto, por supuesto, en un ambiente lúdico y divertido en el que los asistentes fueron atendidos con suficiente afecto y dedicación, disfrutaron una rica merienda y obtuvieron información que sirvió para afianzar su sentido de pertenencia; la mejor prueba la tuvimos en una actividad especialmente atractiva: Dibujar a Canela como cada uno la sintiera; el resultado fue estupendo, tuvimos a Canela convertida en señora que hace compras, en coqueta señorita que se arregla para salir, en bailarina, en cantante y en un sinfín de personajes llenos de amor.

Es imposible pensar en otra forma de celebración; gracias a Canela y a la imaginación fértil de ese grupo de niños, tuvimos un día del libro y del idioma completamente positivo y muy aleccionador. Esperemos el próximo.



miércoles, 10 de abril de 2024

Conocer a Gustav Klimt en la Ludoteca


Hemos repetido muchas veces que creemos firmemente en un axioma: “el niño aprende porque juega” frase que, dicha de varias maneras significa siempre lo mismo: al proceso formativo de un niño es indispensable agregarle elementos lúdicos, acciones divertidas. Es necesario envolverlo de tal modo que, siendo aprendizaje parezca siempre extensión del tiempo para jugar pues, el acto de aprender debe despojarse siempre de la formalidad acartonada de otros tiempos.

Pero, debe hacerse de forma muy inteligente. Jugar a aprender puede convertirse en un acto banal, cosa que haría mucho daño al proceso de formativo; es ahí donde tienen cabida las expresiones artísticas. El arte es una ayuda increíble a la hora de empezar a pasearse por las opciones para hacer entretenido el camino de la enseñanza.

Básicamente, porque el arte es divertido en si mismo y suele estar asociado a entretenimiento. Cuando un niño pinta una figura está expresando su pensamiento mas íntimo, cuando canta una canción está dejando salir sus miedos, pero también sus certezas y su capacidad de aventurarse. Cuando un niño recita un poema o actúa un personaje teatral está entrenando su memoria, ejercitando su voluntad y doblegando sus inseguridades.

Cuando un niño conoce la obra de un gran artista, está empezando a construir modelos en los que fijar su desarrollo posterior.

Esa es la razón fundamental detrás de la Ludoteca Gabriele Sanesi: Otorgarle herramientas de superación personal a nuestros niños a través de interpretes notables de otras realidades y de acciones lúdicas que los ayuden en su formación; con frecuencia, esas acciones significan adentrarse en la vida de un gran artista.


Es uno de los milagros que agradecemos a Internet: no podemos viajar a grandes museos, traemos grandes museos a casa; esta vez le ha tocado a Gustavo Klimt, pintor simbolista austriaco, fallecido en 1918 considerado uno de los más prestigiosos representantes del movimiento modernista de la secesión vienesa. Klimt pintó lienzos y murales con un estilo personal muy ornamentado, que también manifestó a través de objetos de artesanía y cierto dominio del poster y el cartel.

Ese estilo más lleno de símbolos del artista, desembocó en el descubrimiento de sus gatos y, por supuesto, también en el descubrimiento de gatos pintados, según su inspiración, por los niños que pueblan nuestra ludoteca.

Una tarde divertida, formativa y muy inspiradora que ha servido para confirmar una vez mas que estamos haciendo lo que brinda felicidad a todos. Los niños vieron una película interesante, conocieron la biografía del artista, conocieron su vida pues pudieron hacer muchas preguntas y pudieron escudriñar su obra para conocerla en el museo virtual que ponemos en la Ludoteca, cada vez que podemos hacer estas jornadas de disfrute formativo.

No tenemos ninguna duda del impacto positivo que esto causa en todos.

lunes, 22 de enero de 2024

VOLVER A PUEGNAGO

 

Han pasado 13 años desde la primera vez que nuestro director, Ignazio Pollini, aprovechó una visita a Italia para conocer de cerca la Escuela Estatal de Puegnago “Bruno Munari” para darles a conocer el proyecto Bibliomulas que, entonces, estaba dando sus primeros pasos.

Este año un nuevo encuentro con la misma comunidad escolar, ha traído a la memoria de todos- aquella visita del 2011 y ha servido para fortalecer lazos de amistad y conseguir pequeños apoyos.

Situado en Lombardía, específicamente en la provincia de Brescia, el pequeño pueblo de poco menos que, tres mil habitantes, se llama Puegnago sul Guarda, un curioso nombre que se supone es el resultado de la “romanización” de la palabra “popinius” el nombre con el que se conocía la región en los tiempos de la Republica de Venecia. Un destino eminentemente turístico en el que pueden visitarse restos de castillos medievales y pruebas de haber sido habitado en la época prehistórica, Puegnago es hoy dia una apacible y pequeña ciudad rodeada de lagos y con la exquisita belleza geográfica del norte italiano.


Allí, en ese “paraíso” turístico, se encuentra la escuela primaria de los niños de Puegnago. Llamada en homenaje al gran escritor y artista Don Bruno Munari, sigue siendo, como homenaje a quien le da nombre, un espacio abierto para jugar con los niños y aprender alrededor de las artes y la arquitectura y, fue en esa escuela tan especial donde pudimos tener el gusto de hablar de nuestro crecimiento y de las cosas que hemos vivido en el transcurrir de estos 11 años. La verdad, fuimos recibidos con el afecto que se reserva a los buenos amigos.


Uno de los gestos que nos ha conmovido mucho, es la propuesta de los chicos de la escuela para recaudar algunos fondos que nos permitan hacer frente a los problemas diarios que tenemos aquí: pues bien, los niños nos recibieron con una pequeña “feria” un mercadito en el que estaban a la venta diversos artículos artísticos hechos por ellos mismos con la intención de regalarlos a los niños de Mérida.

Fue una jornada divertida, aleccionadora y muy interesante pues, además, abrió las puertas a un segundo encuentro, esta vez con personas de la comunidad y algunos habitantes de las ciudades más grandes del vecindario a fin de conseguir apoyos que nos permitan seguir adelante.


Recordamos con especial afecto a la profesora Rosella Lo Bianco y a todo el personal de la escuela, por su decidido apoyo y en forma muy especial, gracias a los niños que pueblan esa escuela con alegría y que hoy están presentes en las alforjas de Canela. Muy pronto podremos anunciar que el contacto ha ido más allá de una simple visita y está amparando el nacimiento de una ruta similar por los pueblos y aldeas cercanas a Puegnago.


jueves, 18 de enero de 2024

EMPEZANDO CON BRIOS

 


Una de las cosas que, en Bibliomulas, nos hace sentir muy orgullosos es la certeza de que podemos mantenernos en el tiempo, creciendo cada día un poquito más. Este programa empezó modestamente hace más de diez años y durante ese tiempo, debido a que siempre ha tenido un norte especifico y claro, ha visto sueños cumplidos y puede hablar de crecimiento.

Por eso, cada nuevo año es un inicio optimista. Así como cada nuevo día también lo es, básicamente porque nos permite enfrentarnos a retos de los que no sabemos si podremos salir airosos; esa adrenalina propia de la expectativa, es la energía positiva que nos hace creer en lo que hacemos y hacerlo cada vez con mayor entusiasmo.

No será menos en 2024. Un año que se perfila complicado, lleno de retos y de dificultades, pero también de oportunidades. Somos conscientes de que habitamos un espacio lleno de problemas y también de que el año 2024 traerá agitación. El país, ese al que debemos lo que somos, enfrenta urgencias y es importante poner un poco de fuerza creadora al servicio de la solución de esas urgencias. En Bibliomulas, apostamos a la educación, ese es nuestro aporte.

La educación no formal; pero, con valor académico y la oportunidad de regalar mundos a quienes nos siguen: los muchos mundos que se encuentran entre las tapas de ese libro que los niños y niñas manosean, abren, cierran, adivinan y finalmente, leen para bien de todos. Lo decimos así de claro, porque lo hemos visto: los niños que leen y disfrutan la lectura, tienen más posibilidades de hacerse adultos que disfrutan los grandes placeres intangibles de la vida. Adultos que comprenden al otro, que respetan sus espacios, que saben estar solos y ser autosuficientes y, sobre todo, que saben cómo habitar la fantasía para hacerle frente al dolor.


Si la vida está llena de momentos duros, emociones fuertes y alegrías enormes, los libros son entonces la vida. De modo que, para Bibliomulas, la apuesta es, impulsar a través de la lectura, el disfrute pleno de la vida y el aseguramiento de sus enseñanzas.

Eso, junto al fortalecimiento de la Ludoteca Gabriele Sanesi, los encuentros con otras comunidades que aún no conocemos, los eventos de calle y el impulso definitivo a iniciativas artísticas y creativas destinadas a niños que acompañan nuestras visitas, es el plan del año que acabamos de comenzar con fuertes bríos.


Vamos a seguir adelante y vamos a crear los impulsos que necesitamos para llegar a otros puertos. Después de todo, nuestro símbolo es terco y empecinado, como nosotros.

Feliz año 2024.



lunes, 6 de noviembre de 2023

El poder de las alianzas


La subsistencia de Bibliomulas, tanto en la buena época como en los tiempos tan difíciles que vivimos actualmente en Venezuela, se debe exclusivamente a los apoyos recibidos de parte de algunas instituciones y organizaciones filantrópicas, dentro y fuera de nuestro país.

Mantener el programa funcionando depende exclusivamente del trabajo que dedicamos a la captación de fondos a muchos niveles, y de los poquísimos ingresos que podemos generar; el punto es muy claro: Bibliomulas necesita llegar de forma gratuita a sus beneficiarios para que pueda seguir siendo útil. Nuestro trabajo se realiza en comunidades rurales o, por lo menos, no urbanas, en las que es imposible pensar en obtener o exigir algún beneficio económico. Eso lo tenemos muy claro, es parte fundamental de nuestros postulados y no se discute.

Ocurre que detrás de cada una de esas jornadas diarias, hay un esfuerzo de producción que cuesta dinero: la manutención de la mula, el veterinario, los libros, las meriendas para los niños y representantes, el material escolar, los honorarios de quienes protegen la mula y/o llevan adelante la interacción con los niños. En fin, los incontables detalles que hacen del nuestro, un programa lleno de particularidades.

En esa búsqueda permanente de ayudas, hemos conocido una magnifica organización italiana: Cuore Amico (Corazón amigo)  muy ligada a la iglesia católica, fundada por el Padre Mario Pasini, a quien se le recuerda como un cura volcánico: periodista, director de un semanario y de una revista, promotor de centros de asesoramiento y de numerosas iniciativas a favor de la familia y comprometido con mejorar el sector televisivo italiano, mediante la creación de contenidos de alta calidad.


El padre Mario, animado, sobre todo, por una fe profunda y por la convicción de que la Iglesia de Cristo es instrumento de salvación para todos se empeñó en estar presente en los más diversos lugares. Especialmente en realidades fronterizas y países no europeos en situaciones problemáticas que afectaran la familia y la educación, como un gesto de hermandad y solidaridad.

Es el caso que la fundación Cuore Amico, se interesó vivamente por Bibliomulas, decidiendo apoyarla para su funcionamiento; pero, para que ese apoyo se hiciera efectivo, es indispensable que interviniera una organización católica, debidamente solvente y relacionada con programas educativos venezolanos. Es allí cuando pensamos en extender las alianzas que hacen posible nuestro trabajo y contactamos a los amigos de la Red de Casas Don Bosco.

La red, bajo la dirección general del Padre Felipe Colmenares Aguilera, está Integrada por nueve casas distribuidas en varios estados del país, y es una iniciativa dedicada a apoyar integralmente a niños, adolescentes y jóvenes en situación de riesgo social. Aunque nuestro caso no se corresponde exactamente con ese concepto restringido, pues no somos una “casa”,  si ofrecemos la posibilidad de apoyar la inclusión de niños en riesgo, por medio de herramientas educativas; además, trabajamos muy estrechamente con la Fundación Don Bosco de Mérida.


Esa red de apoyos, fundamentales para poder realizar trabajos en el ámbito social y educativo, (en realidad, en todos los ámbitos) fue lo que nos permitió llegar hasta el Padre Felipe Colmenares y solicitarle que nos “representara” ante la Fundación Cuore Amico. Gracias a su apoyo y el de la Red de Casas Don Bosco, pudimos recibir la ayuda que tanta falta nos hacía.

Esa relación profesional se convirtió en personal gracias a una distendida y amable visita que el padre Felipe realizó a Mérida. No podíamos dejar pasar la oportunidad y le pedimos que viniera con nosotros a Las Quebraditas, para disfrutar una jornada con Canela y los chicos de esa comunidad; el sacerdote vivió personalmente el trabajo que hacemos, leyó con los niños, escuchó sus historias, conoció el lugar donde realizamos nuestros encuentros, revisó las alforjas y lo mejor de todo: se fue de paseo por la zona, muy bien sostenido en el lomo de Canela.


Estamos muy agradecidos. Creemos que esa forma de trabajo, en la que prevalece la confianza y la independencia de criterios, además de fortalecernos a todos los involucrados, nos permite crecer y aportarle mayor efectividad a lo que hacemos.

Muchas gracias Padre Felipe por regalarnos esa tarde divertida. Esperamos que se repita muchas veces.

jueves, 2 de noviembre de 2023

LOS LIBROS DE FRANCO

 


Ayer, nos vestimos de fiesta. Lo hicimos para celebrar una buena causa y un buen motivo: presentar los libros del gran artista plástico merideño Franco Contreras, un creador que se ha destacado por una obra mayormente tridimensional, en la que representa una conexión profunda con sus orígenes, mediante la utilización de materiales propios, madera de café y otros elementos que remiten a la tierra y su entorno.

Tal y como aparece reseñado en la revista Arte Dia, en la obra del maestro Franco Contreras, el agua, la casa, la lluvia, el viento, el cruce de ríos ("la chorrera" como la llama Contreras), el puente, son algunos de los temas a que hacen referencia sus obras. Estos temas, por cierto, se sugieren de manera austera, y aparentemente precaria, apenas con leños de la planta de café y cabuya. El resultado son piezas frágiles por su condición primera, ya que el material hace la obra, hace el lugar donde se hace la obra (el campo merideño, lejos de toda connotación urbana) y la hace aparentemente simple, honesta, sin retóricas innecesarias. Esta sencillez -tanto en sus motivos como en su factura- es definitoria en la obra de Contreras. Aun cuando ha incorporado recientemente materiales de desecho para tratar nuevos temas, es la austeridad y la delicadeza como retrabaja sus materiales primarios lo que mejor define su trabajo. De esos "palos de café" surgen esculturas sutiles, móviles, dibujos sin papel, que todo lo dicen acerca del universo natural del artista.

Cercanos a su trabajo por diferentes motivos, hace algunos meses, en Bibliomulas, dimos acogida a un hermoso proyecto de su autoría: sus libros.  Nos pusimos, a su lado, a darle espacio para la realización de una inusual propuesta que, de algún modo, rompe con su estilo, conservando intacta su esencia más íntima, pues es la que habla de sus pensamientos y nos acerca al hombre.

En hojas sueltas que mantienen la secuencia de una historia tejida por sus pensamientos e ideas, Contreras ha plasmado lo que su obra significa y algunas ideas sobre su trabajo y su vida en el campo. El resultado es una colección de hermosas imágenes, distribuidas en una serie de 10 “libros” cuya presentación es todo un lujo.

Obviamente, nos correspondía apoyarlo y, para estar a tono con los difíciles tiempos actuales, lo hicimos permitiéndole que convirtiera nuestra oficina en su “cuartel de trabajo”; de modo que nos sentimos tremendamente orgullosos de haber sido “editores” del primer trabajo editorial de nuestro querido Franco Contreras, a cuyos amigos y seguidores recibimos ayer en un grato encuentro festivo para presentar el trabajo concluido.

Gracias a quienes nos acompañaron, gracias a quienes nos dan la oportunidad de vivir estas bonitas experiencias y gracias, sobre todo, a Franco Contreras por entender tan cabalmente las aristas de Bibliomulas y sumarse a nuestro devenir con ese valioso trabajo artístico, que ahora es parte de nuestras alforjas.