Lectura y escritura desde una mirada distinta: Bibliomulas Mérida (revista Trampiando)

El proyecto Bibliomulas nace en la Universidad Valle del Momboy, en la ciudad de Valera, estado Trujillo, en el año 2006. A partir de 2010, ...

sábado, 23 de abril de 2022

CELEBRAMOS EL LIBRO

Es uno de esos días señalados con marcas de diversión y obligación, porque es uno de esos días que nos toca de cerca y nos importa mucho; después de todo somos una biblioteca, es decir, somos el hogar de libros muy especiales: aquellos especialmente destinados a quien empieza a leer, a quien necesita cautivarse con la lectura y hacerlo un hábito, los niños y adolescentes. De modo pues que, el 23 de abril es un día de fiesta que nosotros no pasamos por alto.

Hemos hecho una costumbre celebrar el Dia del libro haciendo homenaje al libro y también a quienes hicieron que esta fecha fuera la escogida para honrar la historia y el oficio de “quienes hacen los libros” e inspiraron este día.

A principios del siglo XVII (1616, para ser exactos) murieron casi simultáneamente dos de los autores que revolucionaron completamente el arte de hacer literatura: Miguel de Cervantes, autor de “Don Quijote de la Mancha” considerada la mejor novela escrita en español de todos los tiempos y William Shakespeare, el autor teatral más representado y alabado durante 4 siglos. Ambos, como ya hemos dicho, murieron el mismo día: 23 de abril de 1616.

Como quiera que, pasados años y años nos dimos cuenta que se trataba de una fecha necesaria en las efemérides del mundo occidental; en 1995 la UNESCO en combinación con la Unión Internacional de Editores, decidieron escoger esta fecha para unificar las celebraciones del libro que ya ocurrían en diversos países del mundo. Un hecho significativo por demás, ya que esa es también una fecha relacionada estrechamente con otros autores de fama mundial, bien por muerte o por nacimiento.

Para BIBLIOMULAS, celebrar al libro es, de muchos modos, celebrarnos a nosotros mismos. Ya hemos dicho que somos una casa de libros que abunda en particularidades: se trata de una casa que no tiene techos ni paredes, solo alforjas que, llenas de libros, viajan a lomo de mula hasta lugares recónditos de la geografía merideña donde no llegan, a veces, ni los maestros.

Por eso, nos tomamos muy en serio el asunto poniendo a funcionar nuestro equipo para que no se pierda el tiempo que debemos dedicar al libro, pues creemos que no hay mejor manera de celebrar el libro que leyendo; sobre todo, leyendo para conocer, no solo los mundos encerrados dentro de las historias que hay en sus páginas, sino tal vez, a quienes hacen posible esos mundos. Así que este año, el mes del libro se convirtió en una celebración que se extenderá por varias semanas más ya que cuenta con el apoyo de destacados escritores residentes en Mérida, quienes han aceptado con gusto y entusiasmo acompañarnos en nuestra fiesta

Nombres como Marisol Carrero, María Luisa Lazzaro, Pedro Maldonado y varios más, estarán junto a Canela y los niños de nuestras comunidades aliadas para descubrir cosas en común. No solo se trata de leer fragmentos de obras con valor universal, como El Principito o Don Quijote, sino también conocer los nuevos proyectos literarios de creadores locales o jugar al teatro recreando historias para apreciar el valor de la palabra.

Aún hay más: también han aprendido a realizar un libro y ahora la mayoría de nuestros niños beneficiarios exhiben con orgullo un libro artesanal que han fabricado después de varios días de taller formativo y empeño, posiblemente la mejor de las actividades que realizamos pues, bien hay que observar el inmenso cariño que todos le pusieron al proyecto de construir un libro y hay que ver, también, lo bonito que le quedó a cada uno el suyo.

No podemos más que sentirnos orgullosos y agradecidos. El Día del Libro (del idioma y de la propiedad intelectual, que eso se celebra igualmente este día) ha sido y seguirá siendo una fiesta que va desde Las Quebraditas hasta El Caucho y de ahí a El Rincón, pasando por todos los recovecos de la montaña hasta llegar a Jají y sus caseríos, para hermanarnos todos en la realidad hermosa que significa descubrir el mundo y recorrerlo a lomo de un libro.






viernes, 8 de abril de 2022

Descubrir un nuevo mundo, en El Valle.

Pocas personas podrían discutir la afirmación de que la zona de El Valle, en la ciudad de Mérida, es un sitio geográfico especialmente hermoso. Un sitio al que casi todos consideramos “un paraíso”. Enclavado en una cuchilla de tierra entre montañas y paramos, El Valle no solo es un paisaje difícil de igualar sino también una comunidad especialmente llamativa por sus dinámicas. Es en realidad un gran vecindario en donde todos se conocen y todos se tratan con la familiaridad de viejos vecinos.

Reclamo turístico por excelencia, es también el hogar de numerosas comunidades situadas dentro de los muchos “recovecos” de las montañas que circundan la única carretera que lo atraviesa. Son comunidades bastante diversas, en las que se mezclan por igual nativos “de toda la vida”, forasteros que han escogido este paradisíaco lugar para establecerse y merideños que renuncian al ajetreo de la ciudad para disfrutar el frio y el fértil verdor de un campo situado a escasos minutos del centro de la ciudad.

Entre estas muchas comunidades que han ido construyendo lo que hoy tiene de pueblito particular El Valle, muy cerca de Alto Viento, existe una empinada loma que da cobijo a unas 40 familias aproximadamente: se trata de La Vergara Alta. Un caserío construido en el pedazo de montaña que deja libre el paso de un caudaloso rio. Un campo para la agricultura a pequeña escala, para convivir con animales y para albergar los sueños de sus moradores.

También, desafortunadamente, una loma con grandes carencias en la que la lucha por completar el día no deja de tener enormes dificultades que muchas veces sencillamente se atienden entre vecinos tanto como se puede.  Es por eso que nos ha parecido prodigioso descubrirla e incluirla en nuestros itinerarios de trabajo.

Ya hemos tenido la dicha de visitarlos en dos oportunidades. La primera vez, como parte de un operativo medico social en combinación con la gente de la Fundación Primeros Auxilios ULA y la segunda vez, el sábado pasado, día en que tuvimos una mañana especialmente grata de “asalto” a la comunidad para disfrutar una jornada llena de teatro, libros, paseos y mucha alegría.

Aunque este tipo de actividades se realizan cada cierto tiempo con el objetivo de captar nuevas audiencias ya que a nosotros nos corresponde trabajar "al revés"; es decir, nos corresponde buscar las comunidades que puedan necesitarnos, en lugar de esperar que ellos vengan en nuestra búsqueda, el trabajo en La Vergara Alta tiene características muy especiales cuyo abordaje ha sido necesario desde el primer día, planteado como un proceso de seguimiento y apoyo permanente que faciliten intervención en asuntos relacionados con la salud de algunos de nuestros nuevos amigos y el proceso educativo de sus niños.

Es un nuevo espacio que nos permitirá ir desarrollando un trabajo tranquilo de captación con el que abonaremos terreno para sumarlo al objetivo de promoción lectora de Bibliomulas.

Gracias a la gente de La Vergara Alta por darnos la bienvenida y por el brillante futuro que nos espera.