CELEBRAR A CANELA EL DIA DEL LIBRO

  Como hacemos cada 23 de abril, la celebración del día del libro ocupó nuestro tiempo en preparación; pero, tuvo un ingrediente adicional q...

lunes, 22 de enero de 2024

VOLVER A PUEGNAGO

 

Han pasado 13 años desde la primera vez que nuestro director, Ignazio Pollini, aprovechó una visita a Italia para conocer de cerca la Escuela Estatal de Puegnago “Bruno Munari” para darles a conocer el proyecto Bibliomulas que, entonces, estaba dando sus primeros pasos.

Este año un nuevo encuentro con la misma comunidad escolar, ha traído a la memoria de todos- aquella visita del 2011 y ha servido para fortalecer lazos de amistad y conseguir pequeños apoyos.

Situado en Lombardía, específicamente en la provincia de Brescia, el pequeño pueblo de poco menos que, tres mil habitantes, se llama Puegnago sul Guarda, un curioso nombre que se supone es el resultado de la “romanización” de la palabra “popinius” el nombre con el que se conocía la región en los tiempos de la Republica de Venecia. Un destino eminentemente turístico en el que pueden visitarse restos de castillos medievales y pruebas de haber sido habitado en la época prehistórica, Puegnago es hoy dia una apacible y pequeña ciudad rodeada de lagos y con la exquisita belleza geográfica del norte italiano.


Allí, en ese “paraíso” turístico, se encuentra la escuela primaria de los niños de Puegnago. Llamada en homenaje al gran escritor y artista Don Bruno Munari, sigue siendo, como homenaje a quien le da nombre, un espacio abierto para jugar con los niños y aprender alrededor de las artes y la arquitectura y, fue en esa escuela tan especial donde pudimos tener el gusto de hablar de nuestro crecimiento y de las cosas que hemos vivido en el transcurrir de estos 11 años. La verdad, fuimos recibidos con el afecto que se reserva a los buenos amigos.


Uno de los gestos que nos ha conmovido mucho, es la propuesta de los chicos de la escuela para recaudar algunos fondos que nos permitan hacer frente a los problemas diarios que tenemos aquí: pues bien, los niños nos recibieron con una pequeña “feria” un mercadito en el que estaban a la venta diversos artículos artísticos hechos por ellos mismos con la intención de regalarlos a los niños de Mérida.

Fue una jornada divertida, aleccionadora y muy interesante pues, además, abrió las puertas a un segundo encuentro, esta vez con personas de la comunidad y algunos habitantes de las ciudades más grandes del vecindario a fin de conseguir apoyos que nos permitan seguir adelante.


Recordamos con especial afecto a la profesora Rosella Lo Bianco y a todo el personal de la escuela, por su decidido apoyo y en forma muy especial, gracias a los niños que pueblan esa escuela con alegría y que hoy están presentes en las alforjas de Canela. Muy pronto podremos anunciar que el contacto ha ido más allá de una simple visita y está amparando el nacimiento de una ruta similar por los pueblos y aldeas cercanas a Puegnago.