Así celebramos el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérida" y el XV Aniversario de Andar, Soñar y Trasformar

El pasado viernes 18 de julio de 2025, la sede de UNIANDES se vistió de gala para celebrar el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérid...

miércoles, 23 de marzo de 2022

Un feliz primer año

Una analogía que nos gusta usar en nuestro trabajo es la que nos compara a los legendarios “Sherpas”, hombres casi míticos sin quienes es casi imposible alcanzar la cumbre del Everest, ya que son quienes asumen todo el trabajo duro que, sin ellos, los montañistas tendrían que resolver en soledad, exponiéndose a la probable frustración del sueño de alcanzar la cima del mundo. Conocer a profundidad a los porteadores de la montaña, nosotros, que tenemos a la cumbre más alta de nuestro país, el Pico Bolívar, vigilándonos desde nuestra ventana, es apenas lógico. Tanto, como comparar nuestro trabajo diario con la preparación que debe recibir un escalador antes de atreverse a emprender camino. Eso lo hemos visto con claridad al mirar atrás para festejar el primer aniversario de la Ludoteca Gabriele Sanesi, con una linda fiesta cuya inspiración fueron precisamente los sherpas nepalíes.

Un año pasa volando, dice el dicho. Es cierto. Un año se ha convertido en una medida de tiempo casi imposible de contener, aun así, fijar su paso en la memoria es indispensable. Sobre todo, cuando llegar a la fecha de apertura, como en nuestro caso llegamos el pasado 17 de marzo, significó un camino lleno de obstáculos: un sueño largamente deseado, por el que trabajamos duramente y cuyas puertas dieron paso franco a niños de todas nuestras comunidades beneficiarias, o de vecinos,  el 17 de marzo de 2021.

Trabajado desde hace, por lo menos tres años, reposado en la mente de los que hacemos vida en Bibliomulas desde mucho antes; el proyecto cuyo primer aniversario estamos celebrando, fue ideado para la realización de actividades que pretenden generar un sentido de intercambio e interacción entre grupos etarios, propiciar el  acercamiento a la palabra escrita, a la exploración del mundo de manera creativa, a despertar la fantasía, mediante el arte, la música, el apoyo en la ciencia y en el atractivo de la tecnología,  la aproximación orientada  a  juegos y  juguetes de diversos tipos y con diversidad de propósitos.


Propósitos que ahora vemos cumplidos y aumentando,  gracias a la excelente acogida que recibe, convirtiéndonos a nosotros en “sherpas” de sus dificultades y porteadores de su enseñanza. Llegar a este día, atravesando un periodo de tantas incertidumbres como fue, por ejemplo, el año 2020; o, vivir cada día añorando el momento en que podríamos volver a reunirnos con estudiantes y docentes cara a cara, fue posiblemente, lo más alto que nos tocó escalar. Conseguir los apoyos concretos para su realización, el lado más amable de esta historia; baste pues con recordar las palabras de Giacomo Sanesi, el principal impulsor y patrocinador de este proyecto, cuando finalmente pudimos abrir las puertas de la Ludoteca (bautizada con el nombre de su padre, como pequeña señal de agradecimiento)

-          Creemos en Bibliomulas porque, así como en la infancia de mis padres, las mulas transportaban armas para la guerra, ahora transportan libros para que los niños aprendan a entender un mundo más humano y hagan la paz. Mi padre, Gabriele fue quien me enseñó a leer, por eso estoy feliz de que la Ludoteca lleve su nombre -


Tal como sucedió en su apertura, nosotros no podemos más que festejar y agradecer la cercana presencia de colaboradores, amigos y beneficiarios del programa Bibliomulas Mérida, que ahora expande su radio de acción desde un espacio bonito y amable concebido para cosas buenas que se van alternando día a día con los paseos de Canela, la alforja de libros y sus niños encantados.

Así como los Sherpas, quienes con gran felicidad bendicen la montaña y cuidan la vida de los que se atreven a entrar en ella, nosotros, cuidamos el legado de los Sanesi llevando adelante un programa largamente pensado y anhelado que hoy recibe con entusiasmo a quienes se atreven a entrar en ella.

Gracias, que los deseos recibidos se hagan realidad cada día.






martes, 22 de febrero de 2022

En Jají, aliados por la salud y la lectura

Nuevamente tuvimos la oportunidad, el pasado sábado 19 de febrero, de acompañar a nuestros aliados la Fundación Primeros Auxilios Ulandinos, (PAULA) y sus colaboradores, Basic Health International (BHI) y Cáritas, a la población de Jají, en el municipio Campo Elías de nuestro estado, para llevar a cabo una jornada médica gratuita como parte de un programa de extensión de asistencia médica a las poblaciones rurales de nuestra ciudad.

El Dr. Roald Gómez, directivo de PAULA, informó que durante este operativo recibieron asistencia médica un total de 94 niños y 95 adultos, entre estas, 23 mujeres en edad fértil a quienes se les realizó citologías de cuello uterino como parte de la campaña de prevención y despistaje del cáncer de útero que llevan adelante las organizaciones de salud de Mérida.

Asimismo, se hizo entrega de medicamentos a un total de 166 pacientes que requerían tratamiento y fueron diagnosticados durante esta jornada. Para hacer posible esa ayuda, contamos también con la participación de la organización Una Mirada hacia Venezuela.

Cómo siempre, a nosotros, en compañía de nuestros amigos de "Comediantes de Mérida" nos tocó desplegar humor y libros para atender la curiosidad de los pequeños asistentes y sus familiares. De modo que fue un sábado muy especial, lleno de teatro, lecturas, paseos a caballo (no podemos llevar con nosotros a Canela, cuando vamos a los operativos) y, sobre todo, lleno de atención dedicada a una parte de los numerosos problemas que afectan a esa comunidad.

Nos hace mucha ilusión ser parte de estas jornadas médicas gratuitas, porque son el resultado de acciones conjuntas entre aliados. Para hacerla posible, es bueno recordar que contamos con la intervención directa o indirecta de un amplio número de organizaciones que hacen vida en Mérida y/o apoyan sus programas desde otros lugares. De modo que no existe mejor prueba de todo el bien que le hace a nuestra sociedad aprender a trabajar unidos y por todos.





sábado, 12 de febrero de 2022

El Espacio Anna Frank viene a Bibliomulas


El espacio Anna Frank promueve la coexistencia, el respeto y la valentía moral para la reconstrucción del tejido social de nuestro país. Dentro de ese postulado, nosotros nos sentimos identificados y, sobre todo, bienvenidos; ese es el motivo principal por el que tanto hemos disfrutado la reciente visita de una parte de su equipo, en ocasión de cumplir una parte de la gira cultural que los lleva por Venezuela con la exposición “El odio a los judíos”.

Tuvimos la oportunidad de recibirlos y prepara una nutritiva jornada de trabajo en la que ocurrió una larga conversación sobre sus planes y los nuestros, y pudimos comparar realidades; aunque ellos son una organización más dedicada a la promoción de otros objetivos, coincidimos en la valoración que damos a la educación como llave fundamental para la construcción de un futuro digno.

También, por supuesto, en el trabajo dirigido a comunidades menos favorecidas o en riesgo, De hecho, ellos adelantan trabajos parecidos a los nuestros en zonas urbanas tan difíciles como algunas barriadas de Petare y zonas conflictivas de la capital de Venezuela. Al final, por supuesto, descubrimos también que nos acerca la pasión por vivir una historia de similitudes que, a pesar de la distancia, nos acerca.

Estamos muy agradecidos, sobre todo porque estamos seguros que este es solo el inicio de un valioso intercambio que traerá muchos beneficios a todos los que, como ellos, día a día nos montamos en nuestra mula para recorrer la vida.



Fotografias. Anthony Camargo
@anthonycamargo7


lunes, 7 de febrero de 2022

Visita de la Encargada de Negocios, a.i. de la República de Polonia

El pasado 1 de febrero tuvimos el gusto de recibir la visita de una antigua amiga, la Señora Milena Lukasiewicz, Encargada de Negocios, a.i. de la Embajada de la República de Polonia en Venezuela.

La Sra, Lukasiewicz conoció Bibliomulas hace algunos años y desde entonces ha sido admiradora y buen apoyo de nuestro trabajo, por eso, en ocasión de encontrarse en Mérida por razones propias de su alta responsabilidad, vino a hacernos una visita.

Nos acompañó a "Las Quebraditas" y compartió un rato muy ameno en el que nos dejó algunos obsequios e hizo pasar un rato muy divertido a los niños contando historias sobre su país y su cultura.

Agradecemos mucho esta visita porque nos permite mantener unos lazos de amistad que nos agradan mucho y son muy útiles: en algún momento ella dijo a los niños que "cuando hablo de Bibliomulas a la gente de mi país, les cuesta entenderlo, porque no lo imaginan, esto es propio de ustedes y debemos cuidarlo"

Ese es, exactamente, el tipo de mensaje que nos gusta dejar. Existe un verdadero interés de nuestra parte por conservar el espíritu autóctono, un poco "pueblerino" de nuestro trabajo,  en su justa dimensión.

No se trata de estimular un cierto tipo de anacronismo, en realidad queremos que la rusticidad del trabajo deje a los niños una lección de esfuerzo y deseos de poner empeño en su formación.

Por eso, nos sentimos honrados de conservar esa manera de hacer las cosas y de que sea reconocido con cariño por quienes nos visitan

Gracias!!





martes, 25 de enero de 2022

Inicio en plan creativo

Uno de los logros de los que podemos “alardear” en Bibliomulas es la expansión de nuestro programa de promoción de lectura a comunidades foráneas del estado Mérida. El experimento que comenzó en un par de aldeas cercanas al municipio Jají ha devenido, en poco más de un año, en un movimiento propio que, bajo nuestra guía, ha copado espacios en los que no había ninguna alternativa docente fuera de la escuela tradicional.

Gracias al trabajo diario y entusiasta del grupo de mediadoras que formamos para llevar adelante las primeras fases del proyecto, hoy podemos decir que Jají es una comunidad que crece por si misma, desarrollando actividades alrededor del libro y el estimulo a la lectura, con mayor número de beneficiarios cada vez.

Viene a cuento. El inicio de actividades en el año 2022 ha sido mucho más elaborado gracias a la simultanea inclusión de todos los grupos que hacen parte de nuestras actividades. Ha sido como poner en marcha un calendario completo de pequeños eventos cuidando que nadie se quede por fuera; sobre todo, que ninguno de los grupos se quede rezagado en el plan de desarrollo del año escolar, que por supuesto presenta nuevos retos y algunas incertidumbres aún.

Ese inicio que para nosotros ha resultado mucho más exigente y complicado, tal vez de manera inédita, ha postergado por un par de semanas la visita de la mula a las comunidades de Mérida; sin embargo, no ha retrasado en absoluto el acercamiento a los beneficiarios, sino que ha permitido que utilicemos ese tiempo en ofrecerles una alternativa diferente, con características urbanas y sin dejar de lado la mula; pero, planificada para sacar ventaja de la Ludoteca Gabriele Sanesi.

Mientras en las comunidades más apartadas, las maestras en combinación con las mediadoras asignadas en cada aldea, llevan a cabo encuentros en los que igual participan 4 que 12 niños y en los que han ocurrido cosas tan bonitas como la idea de uno de los más chiquitos de “buscar otros niños para que vengan a ver libros con la mula”

Como decíamos más arriba, simultáneamente hemos tenido el gusto - durante toda la semana - de utilizar exhaustivamente nuestra ludoteca abriéndola cada día para grupos provenientes de las comunidades que atendemos en Mérida, a quienes la cercanía permite los encuentros, en tiempos de tanta dificultad con el transporte público, combustible y movilización en general.

Niños beneficiarios provenientes de El Rincón, Las Quebraditas, Las Cuadras, Los Pinos, San José de las Flores y El Caucho, han tenido la posibilidad de formar parte de un proyecto muy enriquecedor que incluye trabajo artesanal, estimulación de escritura y lectura y creatividad.

Se trata de la elaboración de libros artesanales, una destreza que hemos estado poniendo en practica desde hace tiempo con resultados muy satisfactorios. Los niños se reúnen para hacer un pequeño libro en el que incluyen las imágenes que ellos escojan, algunos textos estudiados en sesiones previas y lo más importante: un texto narrativo escrito por ellos en formato microrrelato.

Decimos que no hay mejor manera de enseñar a un niño que poniéndolo al tanto del valor que tiene el resultado de su esfuerzo. Cuando un niño en edad de aprendizaje recibe la alegría de que su trabajo se tome en cuenta y sea parte de un proyecto aún mayor, ese niño se siente validado: eso es lo que estamos haciendo con el proyecto libros artesanales: queremos producir un volumen significativo que más tarde pueda ser digitalizado y puesto en circulación tomando en consideración exclusivamente los aportes que cada niño ha hecho.

Hasta ahora, el resultado es bastante bueno porque los niños se lo toman en serio y ponen el mayor empeño. Lo único que resta es guiarlos a través de técnicas que les den mayor destreza en la elaboración de dibujos y pinturas y, por supuesto, hacerlos leer aún más para que sean capaces de escribir con toda corrección sus pequeños relatos.

No hay duda que el inicio del año 2022 está resultando tan prometedor como esperábamos.


miércoles, 12 de enero de 2022

Empecemos por hacer memoria


Varias veces leímos, en las tarjetas y mensajes de felicitación al año nuevo, una oración que se nos ha quedado grabada por su literalidad.  Compara el inicio de un nuevo año con un libro que está por comenzar a hacerse: “Tienes ante ti una página en blanco para que escribas en ella 365 días de nuevos aprendizajes”

Mas allá del significado que pueda implicar; para nosotros, que trabajamos con la palabra, el mensaje nos hace ruido pues suena muy cierto: vamos a empezar a escribir un año más, porque nos parece importante narrar las enseñanzas que, estamos seguros, este año nos dejará y porque nos parece fundamental compartir nuestra cotidianidad con usted que amablemente nos acompaña en la distancia. Pero, no podemos empezar a escribir esa historia si no recordamos lo acontecido hasta ahora, sobre todo porque acabamos de poner cierre a un tiempo lleno de incertidumbres que aún no desaparecen del todo.

Si 2020 fue el año en el que todos nos quedamos estupefactos congelándonos en una dirección que no terminábamos de conocer, ante el temor de lo peor; 2021 fue el año en que poco a poco intentamos ponerle normalidad a la vida, retomando actividades esenciales. Ya no se trataba de ir al abasto nada más. Ahora teníamos luz verde para ir a casa de la abuela, para ver a algunos amigos, para movernos con un poco más de libertad y para finalmente, volver a la escuela; lo que significaba volver a reunirnos con compañeros, hablar nuevamente con las maestras y maestros y pasar algunas horas fuera de casa, retomando la rutina del saber.

Para nosotros fue providencial. A pesar del disgusto por la perdida de Morichala y todo lo creativo que tuvimos que ponernos para conseguir una nueva mula, volver a la escuela significó algo muy importante para Bibliomulas: podíamos volver a las comunidades en las que desarrollamos nuestro trabajo, haciéndolo con cuidado, aunque con la libertad de obtener nuevamente sintonía con los niños a los que este programa se dirige; comunidades a las que felizmente debemos sumar varios pueblitos del municipio Campo Elías, los cuales no solo se incorporaron a Bibliomulas por un primer año, sino que dieron una respuesta tan satisfactoria que permanecen con nosotros aun cuando el proyecto que nos había servido para su inclusión finalizó precisamente en 2021.

A El Rincón, Las Cuadras, Las Quebraditas, Los Pinos y San José de las Flores teníamos que agregar Jají, El Chamizal, Paramito, Piedras Blancas, Loma Del Rosario y otras aldeas vecinas,  cuyos niños disfrutan las visitas de la mula y participan en actividades de promoción de lectura llevadas a cabo por un estimulante grupo de promotoras radicadas en tales aldeas (muchas de las cuales ya habían pensado dejar la docencia para dedicarse a otros trabajos debido a las malas condiciones en que trabajan los maestros de sector estatal público.)

Gracias a la certeza de tener un equipo preocupado por el cumplimiento de nuestros objetivos y una comunidad volcada en hacer realidad las sesiones de trabajo con las alforjas, los libros y las labores que de ellos se desprenden, pudimos vivir por vez primera la alegría de saber que, al mismo tiempo que en Mérida celebrábamos la visita de Canela a la Comunidad de El Rincón medio, en Jají un grupo similar de niños, tiene una alforja llena de títulos interesantes y están dedicados a explorarla mientras efectúan tareas de observación directa en la naturaleza a cielo abierto,  o un mediador los introduce en el mundo maravilloso de la protección medioambiental.

Talleres dedicados a docentes y mediadores de lectura, encuentros con la finalidad de intercambiar conocimientos, jornadas de estimulación lectora, han dado óptimos resultados en este proceso de ampliar el alcance del programa. No solo estamos permitiéndonos llegar a una cantidad superior de beneficiarios, sino que estamos también incidiendo en la manera de enseñar y aprender que impera en comunidades rurales, desarrollando en ellas un interés superior que brinda excelentes beneficios a los niños.

Han aprendido a fabricar cuadernillos, a construir otras formas de presentar la palabra escrita. Han conocido el teatro tanto en lo que tiene de recurso educativo y arma para el desarrollo de habilidades verbales, como en lo que tiene de recurso lúdico asociado al aprendizaje. Han hecho un paseo nada simbólico por lo mejor de la casi olvidada literatura venezolana y han trabajado en la recreación de personajes fundamentales de la tradición oral autóctona.

No podemos, entonces, regodearnos en las dificultades que encontramos en el año que recién terminó. Sabemos que esas dificultades están allí y que muchas veces sobrepasan el interés de beneficiarios y sus padres; pero, al mismo tiempo sabemos que estamos haciendo cosas que, al juntarse con otras, dan un resultado absolutamente satisfactorio; por eso, cerramos el año 2021 de la misma forma en que podemos abrir el 2022 que, aún es, “una página en blanco”: expectantes.

Sabemos que será mejor porque podremos llegar, a lomo de mula, a más y más niños ansiosos por vivir las múltiples vidas que se esconden entre las tapas de un libro.



jueves, 9 de diciembre de 2021

Formando al formador

Antes de despedirnos por el pequeño receso navideño, tuvimos nuevamente la oportunidad de reunirnos todos los que, dentro de Bibliomulas, creemos en el impostergable compromiso de enseñar y estimular el aprendizaje por medio de la promoción de la lectura.

Fue un encuentro particular, mucho más enriquecedor, si se quiere, pues por una vez reunimos a un grupo realmente importante: no se trataba de colaboradores solamente; al taller habían sido invitados el grupo de mediadoras de lectura que hacen labor en las aldeas cercanas a Jaji, nuestros promotores de lectura de Mérida y, además, las madres que para cada actividad que realizamos convierten sus casas en nuestra sede, así como algunos representantes llegados en el ultimo minuto.

Es necesario destacar la participación de este bonito y valioso grupo de asistentes comprometidos con la educación de sus hijos; pero, también con la de todos los niños de sus comunidades que, poco a poco, han ido involucrándose en nuestro programa al punto de convertirse en apoyo fundamental de nuestro crecimiento.

El pasado jueves 2 y viernes 3 de diciembre, las profesoras Emilia Márquez y Sahyli Amaya se abocaron a la tarea de sensibilizar a este grupo de participantes como mediadores de lectura, a partir del acercamiento a su propia historia como lector, usando para ellos experiencias de animación de lectura y producción de textos que les ayuden a propiciar una mirada hacia el descubrimiento y el desafío de leer en forma autónoma y crítica para la vida.

Fueron dos intensas jornadas de trabajo en las que echamos mano de valiosos recursos tangibles e intangibles, en los que privó la memoria de vivencias e interacciones personales para distinguir algunas de las representaciones sobre lectura y escritura que desde allí han construido.

Escudriñar las emociones de un lector es una experiencia fascinante. Al hacerlo, podemos claramente describir experiencias relacionadas con sus evocaciones y vivencias con la lectura, no solo en la tranquilidad de sus hogares, sino en diferentes entornos, en lecturas de grupo y con textos de significativa importancia para cada uno.

Igualmente, el encuentro ha servido para estimular la creación, o por lo menos la interpretación, de cuentos propios o ejercicios de escritura,  que se producen después de una jornada de lectura, con el animo de contribuir al desarrollo de destrezas narrativas en quienes tienen a su cargo propiciar el disfrute de un cuento,  entre nuestros niños beneficiarios y entre sus pares a partir de la premisa de que la lectura y escritura debe verse   como una relevante estrategia sociocultural que genere cambios en las personas,  posicionando a los lectores como individuos autónomos e informados.

Fue exactamente el tipo de taller que disfrutamos en grande; no porque otros no sean útiles sino porque tenemos muy clara la altísima responsabilidad que significa formar formadores. Dejar la promoción de la lectura en manos de personas que no han logrado desarrollar criterios o nos son capaces de guiar a los niños en el proceso de establecer los aprendizajes adquiridos en el acercamiento al libro, es un gran riesgo; de ahí que nosotros nos esforcemos por desarrollar permanentemente estas jornadas formativas en las que, cada vez, por suerte, se involucra un mayor número de personas; eso también es un acierto.

Conscientes como estamos de la gran movilidad que está ocurriendo en el país y la infinidad de obstáculos que debe vencer un docente para cumplir su trabajo, el incremento de personas preparadas para asumir funciones “de emergencia” no solo fortalece el programa de promoción lectora Bibliomulas, sino brinda confianza al equipo.

Estamos agradecidos y satisfechos. Una vez más podemos decir con toda tranquilidad que el esfuerzo que junto a nosotros hace la Fundación Germano Chincherini, de Italia, produce el mejor de todos los dividendos: personas sensibilizadas y niños que se encaminan hacia la plenitud de la vida adulta gracias a la educación recibida.