Lectura y escritura desde una mirada distinta: Bibliomulas Mérida (revista Trampiando)

El proyecto Bibliomulas nace en la Universidad Valle del Momboy, en la ciudad de Valera, estado Trujillo, en el año 2006. A partir de 2010, ...

miércoles, 23 de marzo de 2022

Un feliz primer año

Una analogía que nos gusta usar en nuestro trabajo es la que nos compara a los legendarios “Sherpas”, hombres casi míticos sin quienes es casi imposible alcanzar la cumbre del Everest, ya que son quienes asumen todo el trabajo duro que, sin ellos, los montañistas tendrían que resolver en soledad, exponiéndose a la probable frustración del sueño de alcanzar la cima del mundo. Conocer a profundidad a los porteadores de la montaña, nosotros, que tenemos a la cumbre más alta de nuestro país, el Pico Bolívar, vigilándonos desde nuestra ventana, es apenas lógico. Tanto, como comparar nuestro trabajo diario con la preparación que debe recibir un escalador antes de atreverse a emprender camino. Eso lo hemos visto con claridad al mirar atrás para festejar el primer aniversario de la Ludoteca Gabriele Sanesi, con una linda fiesta cuya inspiración fueron precisamente los sherpas nepalíes.

Un año pasa volando, dice el dicho. Es cierto. Un año se ha convertido en una medida de tiempo casi imposible de contener, aun así, fijar su paso en la memoria es indispensable. Sobre todo, cuando llegar a la fecha de apertura, como en nuestro caso llegamos el pasado 17 de marzo, significó un camino lleno de obstáculos: un sueño largamente deseado, por el que trabajamos duramente y cuyas puertas dieron paso franco a niños de todas nuestras comunidades beneficiarias, o de vecinos,  el 17 de marzo de 2021.

Trabajado desde hace, por lo menos tres años, reposado en la mente de los que hacemos vida en Bibliomulas desde mucho antes; el proyecto cuyo primer aniversario estamos celebrando, fue ideado para la realización de actividades que pretenden generar un sentido de intercambio e interacción entre grupos etarios, propiciar el  acercamiento a la palabra escrita, a la exploración del mundo de manera creativa, a despertar la fantasía, mediante el arte, la música, el apoyo en la ciencia y en el atractivo de la tecnología,  la aproximación orientada  a  juegos y  juguetes de diversos tipos y con diversidad de propósitos.


Propósitos que ahora vemos cumplidos y aumentando,  gracias a la excelente acogida que recibe, convirtiéndonos a nosotros en “sherpas” de sus dificultades y porteadores de su enseñanza. Llegar a este día, atravesando un periodo de tantas incertidumbres como fue, por ejemplo, el año 2020; o, vivir cada día añorando el momento en que podríamos volver a reunirnos con estudiantes y docentes cara a cara, fue posiblemente, lo más alto que nos tocó escalar. Conseguir los apoyos concretos para su realización, el lado más amable de esta historia; baste pues con recordar las palabras de Giacomo Sanesi, el principal impulsor y patrocinador de este proyecto, cuando finalmente pudimos abrir las puertas de la Ludoteca (bautizada con el nombre de su padre, como pequeña señal de agradecimiento)

-          Creemos en Bibliomulas porque, así como en la infancia de mis padres, las mulas transportaban armas para la guerra, ahora transportan libros para que los niños aprendan a entender un mundo más humano y hagan la paz. Mi padre, Gabriele fue quien me enseñó a leer, por eso estoy feliz de que la Ludoteca lleve su nombre -


Tal como sucedió en su apertura, nosotros no podemos más que festejar y agradecer la cercana presencia de colaboradores, amigos y beneficiarios del programa Bibliomulas Mérida, que ahora expande su radio de acción desde un espacio bonito y amable concebido para cosas buenas que se van alternando día a día con los paseos de Canela, la alforja de libros y sus niños encantados.

Así como los Sherpas, quienes con gran felicidad bendicen la montaña y cuidan la vida de los que se atreven a entrar en ella, nosotros, cuidamos el legado de los Sanesi llevando adelante un programa largamente pensado y anhelado que hoy recibe con entusiasmo a quienes se atreven a entrar en ella.

Gracias, que los deseos recibidos se hagan realidad cada día.