Así celebramos el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérida" y el XV Aniversario de Andar, Soñar y Trasformar

El pasado viernes 18 de julio de 2025, la sede de UNIANDES se vistió de gala para celebrar el IV Encuentro "Amigos de Bibliomulas Mérid...

martes, 22 de febrero de 2022

En Jají, aliados por la salud y la lectura

Nuevamente tuvimos la oportunidad, el pasado sábado 19 de febrero, de acompañar a nuestros aliados la Fundación Primeros Auxilios Ulandinos, (PAULA) y sus colaboradores, Basic Health International (BHI) y Cáritas, a la población de Jají, en el municipio Campo Elías de nuestro estado, para llevar a cabo una jornada médica gratuita como parte de un programa de extensión de asistencia médica a las poblaciones rurales de nuestra ciudad.

El Dr. Roald Gómez, directivo de PAULA, informó que durante este operativo recibieron asistencia médica un total de 94 niños y 95 adultos, entre estas, 23 mujeres en edad fértil a quienes se les realizó citologías de cuello uterino como parte de la campaña de prevención y despistaje del cáncer de útero que llevan adelante las organizaciones de salud de Mérida.

Asimismo, se hizo entrega de medicamentos a un total de 166 pacientes que requerían tratamiento y fueron diagnosticados durante esta jornada. Para hacer posible esa ayuda, contamos también con la participación de la organización Una Mirada hacia Venezuela.

Cómo siempre, a nosotros, en compañía de nuestros amigos de "Comediantes de Mérida" nos tocó desplegar humor y libros para atender la curiosidad de los pequeños asistentes y sus familiares. De modo que fue un sábado muy especial, lleno de teatro, lecturas, paseos a caballo (no podemos llevar con nosotros a Canela, cuando vamos a los operativos) y, sobre todo, lleno de atención dedicada a una parte de los numerosos problemas que afectan a esa comunidad.

Nos hace mucha ilusión ser parte de estas jornadas médicas gratuitas, porque son el resultado de acciones conjuntas entre aliados. Para hacerla posible, es bueno recordar que contamos con la intervención directa o indirecta de un amplio número de organizaciones que hacen vida en Mérida y/o apoyan sus programas desde otros lugares. De modo que no existe mejor prueba de todo el bien que le hace a nuestra sociedad aprender a trabajar unidos y por todos.





sábado, 12 de febrero de 2022

El Espacio Anna Frank viene a Bibliomulas


El espacio Anna Frank promueve la coexistencia, el respeto y la valentía moral para la reconstrucción del tejido social de nuestro país. Dentro de ese postulado, nosotros nos sentimos identificados y, sobre todo, bienvenidos; ese es el motivo principal por el que tanto hemos disfrutado la reciente visita de una parte de su equipo, en ocasión de cumplir una parte de la gira cultural que los lleva por Venezuela con la exposición “El odio a los judíos”.

Tuvimos la oportunidad de recibirlos y prepara una nutritiva jornada de trabajo en la que ocurrió una larga conversación sobre sus planes y los nuestros, y pudimos comparar realidades; aunque ellos son una organización más dedicada a la promoción de otros objetivos, coincidimos en la valoración que damos a la educación como llave fundamental para la construcción de un futuro digno.

También, por supuesto, en el trabajo dirigido a comunidades menos favorecidas o en riesgo, De hecho, ellos adelantan trabajos parecidos a los nuestros en zonas urbanas tan difíciles como algunas barriadas de Petare y zonas conflictivas de la capital de Venezuela. Al final, por supuesto, descubrimos también que nos acerca la pasión por vivir una historia de similitudes que, a pesar de la distancia, nos acerca.

Estamos muy agradecidos, sobre todo porque estamos seguros que este es solo el inicio de un valioso intercambio que traerá muchos beneficios a todos los que, como ellos, día a día nos montamos en nuestra mula para recorrer la vida.



Fotografias. Anthony Camargo
@anthonycamargo7


lunes, 7 de febrero de 2022

Visita de la Encargada de Negocios, a.i. de la República de Polonia

El pasado 1 de febrero tuvimos el gusto de recibir la visita de una antigua amiga, la Señora Milena Lukasiewicz, Encargada de Negocios, a.i. de la Embajada de la República de Polonia en Venezuela.

La Sra, Lukasiewicz conoció Bibliomulas hace algunos años y desde entonces ha sido admiradora y buen apoyo de nuestro trabajo, por eso, en ocasión de encontrarse en Mérida por razones propias de su alta responsabilidad, vino a hacernos una visita.

Nos acompañó a "Las Quebraditas" y compartió un rato muy ameno en el que nos dejó algunos obsequios e hizo pasar un rato muy divertido a los niños contando historias sobre su país y su cultura.

Agradecemos mucho esta visita porque nos permite mantener unos lazos de amistad que nos agradan mucho y son muy útiles: en algún momento ella dijo a los niños que "cuando hablo de Bibliomulas a la gente de mi país, les cuesta entenderlo, porque no lo imaginan, esto es propio de ustedes y debemos cuidarlo"

Ese es, exactamente, el tipo de mensaje que nos gusta dejar. Existe un verdadero interés de nuestra parte por conservar el espíritu autóctono, un poco "pueblerino" de nuestro trabajo,  en su justa dimensión.

No se trata de estimular un cierto tipo de anacronismo, en realidad queremos que la rusticidad del trabajo deje a los niños una lección de esfuerzo y deseos de poner empeño en su formación.

Por eso, nos sentimos honrados de conservar esa manera de hacer las cosas y de que sea reconocido con cariño por quienes nos visitan

Gracias!!





martes, 25 de enero de 2022

Inicio en plan creativo

Uno de los logros de los que podemos “alardear” en Bibliomulas es la expansión de nuestro programa de promoción de lectura a comunidades foráneas del estado Mérida. El experimento que comenzó en un par de aldeas cercanas al municipio Jají ha devenido, en poco más de un año, en un movimiento propio que, bajo nuestra guía, ha copado espacios en los que no había ninguna alternativa docente fuera de la escuela tradicional.

Gracias al trabajo diario y entusiasta del grupo de mediadoras que formamos para llevar adelante las primeras fases del proyecto, hoy podemos decir que Jají es una comunidad que crece por si misma, desarrollando actividades alrededor del libro y el estimulo a la lectura, con mayor número de beneficiarios cada vez.

Viene a cuento. El inicio de actividades en el año 2022 ha sido mucho más elaborado gracias a la simultanea inclusión de todos los grupos que hacen parte de nuestras actividades. Ha sido como poner en marcha un calendario completo de pequeños eventos cuidando que nadie se quede por fuera; sobre todo, que ninguno de los grupos se quede rezagado en el plan de desarrollo del año escolar, que por supuesto presenta nuevos retos y algunas incertidumbres aún.

Ese inicio que para nosotros ha resultado mucho más exigente y complicado, tal vez de manera inédita, ha postergado por un par de semanas la visita de la mula a las comunidades de Mérida; sin embargo, no ha retrasado en absoluto el acercamiento a los beneficiarios, sino que ha permitido que utilicemos ese tiempo en ofrecerles una alternativa diferente, con características urbanas y sin dejar de lado la mula; pero, planificada para sacar ventaja de la Ludoteca Gabriele Sanesi.

Mientras en las comunidades más apartadas, las maestras en combinación con las mediadoras asignadas en cada aldea, llevan a cabo encuentros en los que igual participan 4 que 12 niños y en los que han ocurrido cosas tan bonitas como la idea de uno de los más chiquitos de “buscar otros niños para que vengan a ver libros con la mula”

Como decíamos más arriba, simultáneamente hemos tenido el gusto - durante toda la semana - de utilizar exhaustivamente nuestra ludoteca abriéndola cada día para grupos provenientes de las comunidades que atendemos en Mérida, a quienes la cercanía permite los encuentros, en tiempos de tanta dificultad con el transporte público, combustible y movilización en general.

Niños beneficiarios provenientes de El Rincón, Las Quebraditas, Las Cuadras, Los Pinos, San José de las Flores y El Caucho, han tenido la posibilidad de formar parte de un proyecto muy enriquecedor que incluye trabajo artesanal, estimulación de escritura y lectura y creatividad.

Se trata de la elaboración de libros artesanales, una destreza que hemos estado poniendo en practica desde hace tiempo con resultados muy satisfactorios. Los niños se reúnen para hacer un pequeño libro en el que incluyen las imágenes que ellos escojan, algunos textos estudiados en sesiones previas y lo más importante: un texto narrativo escrito por ellos en formato microrrelato.

Decimos que no hay mejor manera de enseñar a un niño que poniéndolo al tanto del valor que tiene el resultado de su esfuerzo. Cuando un niño en edad de aprendizaje recibe la alegría de que su trabajo se tome en cuenta y sea parte de un proyecto aún mayor, ese niño se siente validado: eso es lo que estamos haciendo con el proyecto libros artesanales: queremos producir un volumen significativo que más tarde pueda ser digitalizado y puesto en circulación tomando en consideración exclusivamente los aportes que cada niño ha hecho.

Hasta ahora, el resultado es bastante bueno porque los niños se lo toman en serio y ponen el mayor empeño. Lo único que resta es guiarlos a través de técnicas que les den mayor destreza en la elaboración de dibujos y pinturas y, por supuesto, hacerlos leer aún más para que sean capaces de escribir con toda corrección sus pequeños relatos.

No hay duda que el inicio del año 2022 está resultando tan prometedor como esperábamos.


miércoles, 12 de enero de 2022

Empecemos por hacer memoria


Varias veces leímos, en las tarjetas y mensajes de felicitación al año nuevo, una oración que se nos ha quedado grabada por su literalidad.  Compara el inicio de un nuevo año con un libro que está por comenzar a hacerse: “Tienes ante ti una página en blanco para que escribas en ella 365 días de nuevos aprendizajes”

Mas allá del significado que pueda implicar; para nosotros, que trabajamos con la palabra, el mensaje nos hace ruido pues suena muy cierto: vamos a empezar a escribir un año más, porque nos parece importante narrar las enseñanzas que, estamos seguros, este año nos dejará y porque nos parece fundamental compartir nuestra cotidianidad con usted que amablemente nos acompaña en la distancia. Pero, no podemos empezar a escribir esa historia si no recordamos lo acontecido hasta ahora, sobre todo porque acabamos de poner cierre a un tiempo lleno de incertidumbres que aún no desaparecen del todo.

Si 2020 fue el año en el que todos nos quedamos estupefactos congelándonos en una dirección que no terminábamos de conocer, ante el temor de lo peor; 2021 fue el año en que poco a poco intentamos ponerle normalidad a la vida, retomando actividades esenciales. Ya no se trataba de ir al abasto nada más. Ahora teníamos luz verde para ir a casa de la abuela, para ver a algunos amigos, para movernos con un poco más de libertad y para finalmente, volver a la escuela; lo que significaba volver a reunirnos con compañeros, hablar nuevamente con las maestras y maestros y pasar algunas horas fuera de casa, retomando la rutina del saber.

Para nosotros fue providencial. A pesar del disgusto por la perdida de Morichala y todo lo creativo que tuvimos que ponernos para conseguir una nueva mula, volver a la escuela significó algo muy importante para Bibliomulas: podíamos volver a las comunidades en las que desarrollamos nuestro trabajo, haciéndolo con cuidado, aunque con la libertad de obtener nuevamente sintonía con los niños a los que este programa se dirige; comunidades a las que felizmente debemos sumar varios pueblitos del municipio Campo Elías, los cuales no solo se incorporaron a Bibliomulas por un primer año, sino que dieron una respuesta tan satisfactoria que permanecen con nosotros aun cuando el proyecto que nos había servido para su inclusión finalizó precisamente en 2021.

A El Rincón, Las Cuadras, Las Quebraditas, Los Pinos y San José de las Flores teníamos que agregar Jají, El Chamizal, Paramito, Piedras Blancas, Loma Del Rosario y otras aldeas vecinas,  cuyos niños disfrutan las visitas de la mula y participan en actividades de promoción de lectura llevadas a cabo por un estimulante grupo de promotoras radicadas en tales aldeas (muchas de las cuales ya habían pensado dejar la docencia para dedicarse a otros trabajos debido a las malas condiciones en que trabajan los maestros de sector estatal público.)

Gracias a la certeza de tener un equipo preocupado por el cumplimiento de nuestros objetivos y una comunidad volcada en hacer realidad las sesiones de trabajo con las alforjas, los libros y las labores que de ellos se desprenden, pudimos vivir por vez primera la alegría de saber que, al mismo tiempo que en Mérida celebrábamos la visita de Canela a la Comunidad de El Rincón medio, en Jají un grupo similar de niños, tiene una alforja llena de títulos interesantes y están dedicados a explorarla mientras efectúan tareas de observación directa en la naturaleza a cielo abierto,  o un mediador los introduce en el mundo maravilloso de la protección medioambiental.

Talleres dedicados a docentes y mediadores de lectura, encuentros con la finalidad de intercambiar conocimientos, jornadas de estimulación lectora, han dado óptimos resultados en este proceso de ampliar el alcance del programa. No solo estamos permitiéndonos llegar a una cantidad superior de beneficiarios, sino que estamos también incidiendo en la manera de enseñar y aprender que impera en comunidades rurales, desarrollando en ellas un interés superior que brinda excelentes beneficios a los niños.

Han aprendido a fabricar cuadernillos, a construir otras formas de presentar la palabra escrita. Han conocido el teatro tanto en lo que tiene de recurso educativo y arma para el desarrollo de habilidades verbales, como en lo que tiene de recurso lúdico asociado al aprendizaje. Han hecho un paseo nada simbólico por lo mejor de la casi olvidada literatura venezolana y han trabajado en la recreación de personajes fundamentales de la tradición oral autóctona.

No podemos, entonces, regodearnos en las dificultades que encontramos en el año que recién terminó. Sabemos que esas dificultades están allí y que muchas veces sobrepasan el interés de beneficiarios y sus padres; pero, al mismo tiempo sabemos que estamos haciendo cosas que, al juntarse con otras, dan un resultado absolutamente satisfactorio; por eso, cerramos el año 2021 de la misma forma en que podemos abrir el 2022 que, aún es, “una página en blanco”: expectantes.

Sabemos que será mejor porque podremos llegar, a lomo de mula, a más y más niños ansiosos por vivir las múltiples vidas que se esconden entre las tapas de un libro.



jueves, 9 de diciembre de 2021

Formando al formador

Antes de despedirnos por el pequeño receso navideño, tuvimos nuevamente la oportunidad de reunirnos todos los que, dentro de Bibliomulas, creemos en el impostergable compromiso de enseñar y estimular el aprendizaje por medio de la promoción de la lectura.

Fue un encuentro particular, mucho más enriquecedor, si se quiere, pues por una vez reunimos a un grupo realmente importante: no se trataba de colaboradores solamente; al taller habían sido invitados el grupo de mediadoras de lectura que hacen labor en las aldeas cercanas a Jaji, nuestros promotores de lectura de Mérida y, además, las madres que para cada actividad que realizamos convierten sus casas en nuestra sede, así como algunos representantes llegados en el ultimo minuto.

Es necesario destacar la participación de este bonito y valioso grupo de asistentes comprometidos con la educación de sus hijos; pero, también con la de todos los niños de sus comunidades que, poco a poco, han ido involucrándose en nuestro programa al punto de convertirse en apoyo fundamental de nuestro crecimiento.

El pasado jueves 2 y viernes 3 de diciembre, las profesoras Emilia Márquez y Sahyli Amaya se abocaron a la tarea de sensibilizar a este grupo de participantes como mediadores de lectura, a partir del acercamiento a su propia historia como lector, usando para ellos experiencias de animación de lectura y producción de textos que les ayuden a propiciar una mirada hacia el descubrimiento y el desafío de leer en forma autónoma y crítica para la vida.

Fueron dos intensas jornadas de trabajo en las que echamos mano de valiosos recursos tangibles e intangibles, en los que privó la memoria de vivencias e interacciones personales para distinguir algunas de las representaciones sobre lectura y escritura que desde allí han construido.

Escudriñar las emociones de un lector es una experiencia fascinante. Al hacerlo, podemos claramente describir experiencias relacionadas con sus evocaciones y vivencias con la lectura, no solo en la tranquilidad de sus hogares, sino en diferentes entornos, en lecturas de grupo y con textos de significativa importancia para cada uno.

Igualmente, el encuentro ha servido para estimular la creación, o por lo menos la interpretación, de cuentos propios o ejercicios de escritura,  que se producen después de una jornada de lectura, con el animo de contribuir al desarrollo de destrezas narrativas en quienes tienen a su cargo propiciar el disfrute de un cuento,  entre nuestros niños beneficiarios y entre sus pares a partir de la premisa de que la lectura y escritura debe verse   como una relevante estrategia sociocultural que genere cambios en las personas,  posicionando a los lectores como individuos autónomos e informados.

Fue exactamente el tipo de taller que disfrutamos en grande; no porque otros no sean útiles sino porque tenemos muy clara la altísima responsabilidad que significa formar formadores. Dejar la promoción de la lectura en manos de personas que no han logrado desarrollar criterios o nos son capaces de guiar a los niños en el proceso de establecer los aprendizajes adquiridos en el acercamiento al libro, es un gran riesgo; de ahí que nosotros nos esforcemos por desarrollar permanentemente estas jornadas formativas en las que, cada vez, por suerte, se involucra un mayor número de personas; eso también es un acierto.

Conscientes como estamos de la gran movilidad que está ocurriendo en el país y la infinidad de obstáculos que debe vencer un docente para cumplir su trabajo, el incremento de personas preparadas para asumir funciones “de emergencia” no solo fortalece el programa de promoción lectora Bibliomulas, sino brinda confianza al equipo.

Estamos agradecidos y satisfechos. Una vez más podemos decir con toda tranquilidad que el esfuerzo que junto a nosotros hace la Fundación Germano Chincherini, de Italia, produce el mejor de todos los dividendos: personas sensibilizadas y niños que se encaminan hacia la plenitud de la vida adulta gracias a la educación recibida.

lunes, 15 de noviembre de 2021

El éxito de una alianza necesaria


Hace muchos años que la Fundación Don Bosco es una especie de aliado natural de Bibliomulas. El programa de atención a niños que viven en pobreza extrema, con alto riesgo de exclusión social, que ellos llevan adelante hace casi 36 años ha sido, entre otras cosas, beneficiario de los planes de Bibliomulas y casa en la que nuestras mulas han pastado como si fuera de ellas.

Sin embargo, nunca habíamos emprendido juntos un proyecto específico. Aunque la labor de la Fundación y la nuestra tienen muchos puntos en común, nunca habíamos decidido unir esos puntos para construir juntos una línea de trabajo, tal vez porque la oportunidad para hacerlo no se había presentado; curiosamente, sin embargo, muchos de los proyectos de Bibliomulas han sido “probados” en la Fundación y viceversa.

Unirnos para atender la convocatoria de la Fundación Venezuela sin Límites en su XVII Fondo de Inversión Social nos pareció un movimiento que, no solo poseía mucha lógica dado el carácter de nuestras organizaciones, sino nos daba una sensación de fortaleza muy necesaria a la hora de emprender un camino en estos tiempos tan complicados. Entonces, decidimos atender la convocatoria.

“Con Bibliomulas y un clic leemos, escribimos y calculamos mejor” es el título del proyecto presentado para optar al financiamiento del fondo habilitado para organizaciones no gubernamentales, dedicadas al trabajo social en Venezuela. La idea, sencilla en su implementación, gira en torno a la necesidad de trabajar en el necesario tema de alfabetización digital.

Fue una jornada definitivamente interesante que puso a prueba muchas de nuestras mejores habilidades. Usualmente, organizaciones como las nuestras dependen económicamente de agencias de Cooperación nacional e internacional. Es entonces normal que una buena parte de nuestro tiempo se consuma en la búsqueda de convocatorias públicas y formulación de respuestas a tales oportunidades. Los procedimientos raramente varían: siguiendo lineamientos muy precisos, una ONG llena un largo formulario en el que explica abundantemente los detalles diferenciadores del proyecto en el que quiere trabajar. Luego, si ese primer borrador tiene éxito, habrá reuniones y sesiones de preguntas y respuestas hasta un veredicto final, que puede ser negativo.

Pocas veces ocurre que la “comunidad virtual” de los aspirantes sea puesta a prueba. En esta ocasión, el 20% de la calificación final del proyecto estaba en manos de los “seguidores” de Bibliomulas y la Fundación Don Bosco. Hay más: en caso de fallar ese 20%, era difícil remontar la cuesta y corríamos el riesgo de salir de la competencia.

Nos habíamos preparado a conciencia para acudir a las fases del concurso, que incluyeron un primer borrador del proyecto, la elaboración de una versión final, ajuste de presupuesto, formación, videos, votación pública y defensa ante jurado. Pero, temblábamos ante la idea de someterlo a consideración de nuestra comunidad virtual porque, en lograr ese éxito, intervienen muchos factores, tan sencillos como el acceso a Internet de los posibles votantes.

Pero, estamos empeñados en la alfabetización digital. Creemos indispensable desarrollar en nuestros niños capacidades para realizar diferentes tareas en un ambiente digital.

Estamos al tanto de los muchos matices que engloba esta definición genérica, entre los que se incluye habilidad para localizar, investigar y analizar información usando la tecnología, así como ser capaces de elaborar contenidos y diseñar propuestas a través de medios digitales; sabemos bien que la alfabetización digital debe entenderse no sólo como un medio sino también como una nueva forma de comunicación, creación y comprensión de la información. Por eso nos atrevimos a todo.

El proyecto navegó aguas tranquilas, desde el principio y tuvo su primer momento de felicidad el pasado 8 de noviembre cuando formalmente nos avisaron que la votación publica - a la que nos habíamos presentado enarbolando un atractivo video producido por Marco Pollini – obtuvo casi 3 mil votos, convirtiéndose en el proyecto más votado. Fue maravilloso descubrir que para mucha gente somos una referencia a la hora de brindar apoyo.

Luego, tuvimos la ocasión de defender el planteamiento frente a un exigente jurado compuesto por personalidades del mundo empresarial, de la comunicación y del desarrollo social. Ya se lo pueden imaginar, fue como presentarse a un examen final rogando que te pregunten todo lo que has estudiado en profundo.

Pues bien, el viernes pasado, 12 de noviembre, nos anunciaron que habíamos ganado; aunque no es la primera vez que obtenemos la buena pro de un patrocinador, la alegría de ser beneficiarios del XVII Fondo de Inversión Social de Venezuela sin Límites, resultó un espaldarazo muy ansiado y necesario. De muchas formas, sentimos desde entonces que no estamos solos y que para validar lo que nos proponemos, hemos sido congregados por una ocasión inigualable.

Somos totalmente conscientes de que el gran reto es pasar de una sociedad de la información excluyente a una sociedad de comunicación en la que todo el mundo tenga las mismas oportunidades y esa es la principal buena nota del proyecto que emprenderemos en enero 2022 junto a la Fundación Don Bosco.

Como estamos seguros de lo mucho que ustedes lo entienden, solo resta decir, GRACIAS.