Una vez y otra en La Vergara

Ya hemos hablado de lo que significa La Vergara Alta para Bibliomulas. Hemos dicho muchas veces que ese proyecto nuevo, nacido de las casual...

jueves, 17 de noviembre de 2022

Para aprender hay que jugar

Los niños y niñas no juegan para aprender,

               pero aprenden porque juegan.

Jean Piaget

 

Reconocemos ser una presencia inusual. Nuestras comunidades nos esperan y nos tratan con todo el cariño; pero, no parece muy “normal” que una mula ande por ahí vestida de biblioteca, lo cual no deja de ser una ventaja; debido a nuestro carácter inusual nos permitimos maneras inusuales de hacer las cosas, por ejemplo, enseñar.

Somos firmes creyentes de que mientras mas distendido, amable e informal sea el ambiente en que el niño se desenvuelve y más divertida sea la tarea mediante la cual va a impartirse conocimiento, más posibilidades de éxito tiene un niño en su proceso; por eso, ponemos tanto empeño en las actividades de nuestra Ludoteca Gabriele Sanesi.


Recientemente hemos emprendido un nuevo reto: bajo la temática “conocer un autor ilustrador” y bajo la sabia conducción de nuestra querida María Gutiérrez, estamos empeñados en hacerle conocer a nuestros niños las diversas formas que existen de narrar historias. Para empezar, mediante la ilustración; para ello, los asomamos al mundo mágico de Leo Lionni, uno de los más reconocidos ilustradores del siglo XX. La premisa fue propiciar el acercamiento a la lectura de un álbum ilustrado tal como Frederick, (de su autoría) animando la expresión de ideas y emociones a través del conocimiento de una historia y de un autor ilustrador de cuentos. Acercarlos a su técnica pictórica con información y práctica creativa.

Un elemento lúdico educativo (el libro ilustrado) un mediador y un entusiasta grupo de niños se encontraron pues, en nuestra ludoteca, provista de todas las herramientas necesarias para desarrollar un conjunto de actividades que serviría, no solo para conocer profundamente el trabajo del gran maestro LIonni sino también para, 1) adentrarse en el mundo de la literatura ilustrada y 2) incentivar los procesos creativos de cada quien, por medio del conocimiento de otras técnicas creativas.

En este caso, el libro escogido lleva por título Frederick y resulta que Frederick es un ratón. Un ratón inteligente, divertido y muy ratón al que estos chicos conocieron encantados. No solo conocieron al ratón, lo cual habría sido muy poco interesante tal vez, sino que conocieron las actividades del ratón, su entorno y pro medio de él, las estaciones (Frederick es un ratón europeo) y algo aun mejor: los regalos que recibimos de esas estaciones y lo que con ellos podemos hacer.

El resultado todavía sorprende. Llevamos registro, no muy acucioso, de estos encuentros cada vez mas orientados al fortalecimiento de las actividades “ordinarias” de las comunidades y la verdad es que estamos logrando acercarnos a una conjunción perfecta: los niños reconocen y disfrutan grandemente las visitas de Canela; sin embargo siempre sentimos que nuestra labor debía completarse con actividades adicionales que permitieran ampliar el universo de conocimientos de una forma entretenida, relajada y sin el necesario rigor de la escuela, eso creemos estar lográndolo con la Ludoteca y las actividades pedagógicas que allí se realizan, incluyendo maestros, representantes y niños de otras comunidades a las que Canela no visita regularmente.

Hacemos nuestras las palabras de Jean Piaget acerca de la importancia del juego en la formación de un niño y entendemos lo lúdico como una gran herramienta que, en nuestro caso, es guía.