Una vez y otra en La Vergara

Ya hemos hablado de lo que significa La Vergara Alta para Bibliomulas. Hemos dicho muchas veces que ese proyecto nuevo, nacido de las casual...

lunes, 21 de noviembre de 2022

De Mérida a BEDIZZOLE, el cuento de una comunidad en Lombardía.


Una de las mejores formas de mantener vivo el programa Bibliomulas es, sin duda, por medio de la comunicación: contar lo que hacemos cada vez que podemos. Aprovechar cualquier oportunidad para interesar a un nuevo público, hacer nuevos amigos y esparcir la voz de lo que tenemos planeado y de lo que queremos hacer, es un recurso fundamental en nuestra historia. Para eso hemos echado mano de numerosas herramientas desde que existimos.

Tal vez debamos admitir entonces, que ninguna es tan efectiva como “contar el cuento” a una audiencia que no se relaciona con nuestra manera de cumplir con el objetivo trazado porque no lo necesita o, para educarse, tiene todas las comodidades que uno de nuestros niños no tiene.

Esa es una tarea en la que nuestro equipo está bien formado.

El pasado 19 de noviembre, nuestro director Ignazio Pollini, quien se encuentra visitando sus familiares en Italia, acudió a la localidad de Bedizzole, en la provincia de Brescia (Lombardia) para encontrarse con un par de sacerdotes amigos suyos de la infancia.


Es el caso que uno de ellos, Don Michele, siendo el párroco encargado de la parroquia de Santo Stefano había organizado un encuentro de jóvenes voluntarios (le llaman "oratorio") en el que algunos visitantes darían un testimonio de su trabajo en sus respectivas comunidades de origen. Pues bien, Ignazio fue invitado a contar la historia de Bibliomulas a este grupo de jóvenes parroquianos, junto a un activista que hablaba de su trabajo en África, un tema este último sumamente interesante para los europeos por razones de interés geo-político.

Bibliomulas tiene la inmensa suerte de tener su poquito de "binacionalidad". Lo decimos porque Italia está muy presente en su devenir, sobre todo debido a Ignazio; por eso, una vez más, tuvimos la oportunidad de impactar precisamente a una comunidad que, siendo un pequeño pueblo, (Bedizzole tiene un poco más de 11.500 habitantes) disfruta de todo lo que un niño tiene que tener y saber para poder educarse adecuadamente.


Pero, aun más, logramos claramente establecer lo que somos: una iniciativa latinoamericana, proveniente precisamente de los andes venezolanos, cuyo objetivo es impulsar el hábito de lectoescritura en niños y adolescentes y dejar claramente establecido que nos movemos entre montañas y pequeñas aldeas andinas. 

Sin haberlo planeado, la presentación fue todo un éxito.  Hemos logrado despertar interés enorme en nuestro trabajo al extremo de habernos tendido puentes y canales de comunicación que, estamos seguros, nos llevará a muy buen destino; sin embargo, lo que más ha contado para el recuento de ganancias es que hemos ampliado el universo de amigos solidarios.

No podemos estar más contentos y agradecidos.